El Ayuntamiento de Madrid denunció a la Fiscalía otra presunta estafa por mascarillas

Martinez-almeida y Pablo Casado. / Pixabay
Martinez-almeida y Pablo Casado. / Pixabay

El Consistorio reclamó a una consultora neoyorquina por la adquisición de 500.000 mascarillas que “no se ajustaban a la normativa” durante el inicio de la pandemia.

El Ayuntamiento de Madrid denunció a la Fiscalía otra presunta estafa por mascarillas

Un Juzgado está actualmente indagando acerca de la presunta estafa millonaria de los empresarios Luis Medina y Alberto Luceño, por beneficiarse de comisiones “millonarias” y por “inflar” los precios de venta al Ayuntamiento madrileño. Sin embargo, el Consistorio ha denunciado ante la Fiscalía de haber sido víctima de otra estafa relacionada con las mascarillas, en la que una consultora de Nueva York se habría desaparecido tras recibir el dinero.

Según la documentación aportada por el Ayuntamiento a la Fiscalía, adelantada por el diario El País, la Policía Municipal había indagado desde 2021 el presunto fraude en la adquisición de 500.000 mascarillas FF2, a través de la entidad neoyorquina de Sinclair and Wilde, que fue abonada por 1.25 millones de euros por materiales que, al final, “no se ajustaban a la normativa”.

El intendente jefe de la Unidad de Coordinación Judicial había redactado un informe el 5 de marzo de 2021, en el que reseña el nuevo caso de estafa por mascarillas. Según el texto, el 23 de marzo de 2020, a pocos días de haberse decretado el confinamiento, el Consistorio “aceptó la compra de un total de 500.000 mascarillas FFP2 marca EKO a través de la consultora Sinclair and Wilde, residenciada en Nueva York” (…) “el objetivo, dotar de estos equipos a todos los servicios de emergencias y protección civil (del Ayuntamiento)”. Ese mismo día, a través de una transferencia bancaria, Madrid pagó 1.25 euros, la mitad del total acordado: 2.5 millones de euros.

La empresa no contestó

El 7 de abril se habrían detectado unas irregularidades en el recibimiento de las mascarillas, que presuntamente no habían sido las acordadas, por lo que se “se dio orden de reintegro de la cantidad abonada al proveedor”, y se exigió a la empresa que demostrara los certificados de calidad de las mascarillas compradas. El Consistorio “instó nuevamente a la consultora Sinclair and Wilde a través de correos electrónicos para que se remitieran los correspondientes certificados de conformidad de las mascarillas FPP2”, pero la empresa no respondió.

Al realizarle las inspecciones correspondientes a las mascarillas, la dirección de Operaciones del Plan de Emergencia Municipal del Ayuntamiento afirmó que “existen indicios suficientes para presuponer que no se ajustan a los requisitos técnicos, ni a la normativa española ni europea”.

El negociador fantasma

A todo esto, durante los meses de la investigación se ha tratado de contactar a quien fungió como mediador entre la consultora estadounidense y la Alcaldía. Philippe Haim Solomon fue señalado por la Policía de ser la “persona que tuvo relación contractual” con el Consistorio. Pero hasta la fecha los intentos por contactar con el hombre han sido en vano. Tanto así, que la Policía madrileña se ha puesto en contacto con el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) para dar con la dirección fiscal de la empresa.

En noviembre de 2020, la Policía Metropolitana de Nueva York acudió a la residencia física de la consultora, pero las supuestas instalaciones de Sinclair and Wilde no se encontraban allí. Según la información suministrada por los agentes neoyorquinos, al visitar el local encontraron a Henry M. F., un hombre que asegura ocupar las oficinas con su empresa y que, “como un favor a un cliente”, permitió que Sinclair and Wilde usara la dirección fiscal del edificio.

Henry M. F. afirmó que sí había contactado a Solomon una vez, pero sólo por “videollamada o email”, pero nunca en persona, así como dijo que creía que Solomon vivía “en alguna parte de Europa”. El hombre también había resaltado el hecho de que recientemente había estado recibiendo cartas dirigidas a la empresa que negoció con el Ayuntamiento por las mascarillas, de “diferentes jurisdicciones judiciales, la más reciente del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos / Distrito Sur Florida”.

El informe de los agentes madrileños asegura que, dado que no “es localizado en los EE UU, el mismo puede estar domiciliado en Inglaterra en estos momentos, sin que se haya confirmado esta residencia de manera oficial”, según reza el documento con fecha de enero de 2021. @mundiario

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