Alemania reconoce que hospeda todavía a más de 200 islamitas peligrosos

Las autoridades alemanas han comunicado que al menos 224 individuos con vínculos con grupos islámicos viven en su territorio. A 62 se les ha negado la solicitud de asilo.

Anir Amri, terrorista del atentado de Berlín.
Anir Amri, terrorista del atentado de Berlín.

224 personas que residen en Alemania han sido clasificadas como gefährder (peligroso, en este caso islamitas potencialmente peligrosos) por las autoridades locales. De esas 224 a 62 se les ha negado la solicitud de asilo que presentaron, algo que conlleva una expulsión inmediata que todavía no se ha producido pues no cuentan con documentos válidos, trascendió desde la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA, por sus siglas en alemán).

El adjetivo de peligroso se le da a quienes, de acuerdo a los criterios de la policía o de los servicios secretos, son personas susceptibles a cometer "delitos de motivación política de considerable importancia", como sucedió con Anis Amri, el hombre tunecino de 24 años que atacó con un camión de alto tonelaje un mercadillo navideño en Berlín, el 19 de diciembre del año recién pasado.

Amri mismo había sido calificado como peligroso por las autoridades alemanas desde febrero de 2016 y, en junio, las autoridades le negaron su solicitud de asilo y el terrorista fue enviado a un centro de detención de refugiados para deportarle. Sin embargo, fue dejado en libertad días después ya que no tenía pasaporte y las autoridades tunecinas no lo reconocían como ciudadano de su país.

Amri también fue investigado en su momento por terrorismo y pese a que existían muchas evidencias de sus nexos con el estado islámico radical, nunca fue acusado formalmente de nada ya que los encargados de las investigaciones no contaban con pruebas contundentes para presentar una orden de arresto.

El ataque de Berlín, en el que 12 personas fallecieron y otras 48 quedaron gravemente heridas, evidenció que los organismos de seguridad no fueron capaces de detectar el potencial peligro de Amri para Alemania y tuvieron que reconocer que el criminal se las ingenió para mantenerse bajo el radar de la policía luego de que se le negara su solicitud de asilo, que habría llevado al hombre de vuelta a su país.

La certeza de que en territorio alemán todavía hay 224 gefährder ha hecho que el país vuelva a iniciar el debate sobre la eficacia de los organismos de seguridad y las barreras legales que tienen en su camino, para actuar de forma rápida y eficaz y expulsar del territorio a personas que entran en la clasificación de "islamitas potencialmente peligrosos".

Las autoridades federales también han admitido de forma reticente que las personas calificadas como peligrosas y que no se encuentran tras las rejas deberían ser vigilados estrechamente por la policía, mas la observación no se puede realizar por falta de personal. Desde este mismo domingo, la opinión pública sabe, gracias al rotativo Welt Am Sonntag y de la agencia noticiosa DPA, que pidieron información a la BKA, sobre la cifra total de islamitas peligrosos que caminan día a día entre ellos.  @hmorales_gt

 

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