Abascal moviliza a Vox en Castilla y León para consolidar su ascenso y condicionar el poder del PP
La campaña de Vox en Castilla y León ha estado marcada por la idea de que la magnitud de su resultado electoral determinará el alcance de los cambios políticos en la comunidad. Durante el acto final celebrado en la plaza de Zorrilla de Valladolid, Santiago Abascal insistió en que el verdadero debate de estas elecciones no es si el PP gobernará, sino cuánta fuerza obtendrá su partido para influir en el próximo Ejecutivo autonómico.
Desde esta perspectiva, Vox plantea los comicios como un test político sobre su capacidad para consolidar la tendencia ascendente que ha experimentado en los últimos ciclos electorales. Cuanto mayor sea el respaldo en las urnas, mayor será la capacidad del partido para imponer condiciones en futuras negociaciones para investir al popular Alfonso Fernández Mañueco, quien a todas luces podría ganar las elecciones autonómicas.
El discurso de Abascal también incluyó un mensaje directo al Partido Popular y a su líder nacional, Alberto Núñez Feijóo. El líder de Vox criticó las apelaciones del PP al “voto útil” en la derecha y acusó a los populares de utilizar ese argumento para frenar el crecimiento demoscópico de su partido. Según su interpretación, ese planteamiento responde al temor de que Vox se consolide como un actor imprescindible dentro del bloque conservador.
Abascal sostuvo que la experiencia de gobiernos de coalición entre ambas formaciones demuestra, a su juicio, que cuando Vox tiene una presencia limitada en las instituciones el PP mantiene sus políticas tradicionales. En cambio, cuando su peso parlamentario aumenta, el margen para impulsar cambios también crece. Por ello, el líder de la ultraderecha anticipó que, en caso de que sea necesario negociar con los populares para la investidura, su partido exigirá compromisos concretos, con plazos y mecanismos de cumplimiento.
Gracias infinitas a los castellanos y los leoneses. El domingo, la palabra es vuestra. Contamos con vosotros y con vuestro #SentidoComún #Valladolid pic.twitter.com/bi1lGGRfzB
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) March 13, 2026
La estrategia de condicionar la gobernabilidad
Las encuestas apuntan a que el PP seguirá siendo la fuerza dominante en Castilla y León, donde gobierna de forma ininterrumpida desde finales de los años ochenta. Sin embargo, el escenario más probable es que los populares necesiten el apoyo de Vox para asegurar la gobernabilidad.
En ese contexto, Vox aspira a reproducir el papel que ya ha desempeñado en Extremadura y Aragón: convertirse en socio imprescindible para la formación de mayorías parlamentarias. El propio Abascal adelantó que su formación estará dispuesta a “tender la mano” para construir una alternativa, aunque subrayó que el objetivo no es simplemente participar en gobiernos, sino influir de forma decisiva en las políticas públicas.
Aunque se trataba de unas elecciones autonómicas, el líder de Vox elevó el tono del debate hacia el escenario político nacional. Abascal presentó a su partido como la principal fuerza capaz de confrontar al Gobierno de Pedro Sánchez, al que criticó con dureza durante su intervención.
En su discurso, el líder de Vox defendió la necesidad de construir lo que describió como una “alternativa política de reconstrucción nacional”, basada en la defensa de la soberanía, el control de las fronteras, la seguridad y el apoyo al sector primario. Esta narrativa forma parte de la estrategia de Vox para reforzar su identidad política y consolidar una base electoral que se extiende más allá de los votantes tradicionales de la derecha.
Carlos Pollán y el discurso territorial
El candidato de Vox a la Presidencia de la Junta, Carlos Pollán, centró buena parte de su intervención en cuestiones vinculadas al ámbito regional. El presidente de las Cortes defendió que el proyecto de Vox busca ofrecer un “cambio de rumbo” para Castilla y León, con medidas destinadas a frenar la despoblación rural, reforzar la seguridad y apoyar al sector agrícola y ganadero.
El candidato también presentó a su partido como una opción política en crecimiento, con un proyecto a largo plazo que, según sus palabras, gana apoyos con cada proceso electoral.
El mitin de Valladolid, que congregó a miles de simpatizantes, fue utilizado por Vox para proyectar una imagen de fuerza y entusiasmo entre su base social. Desde la dirección del partido se interpretó la elevada asistencia como una señal de que el electorado continúa respondiendo a su mensaje político. Para Vox, la clave del domingo no es únicamente el número de escaños que obtenga, sino la confirmación de una tendencia electoral que podría consolidar su papel como actor determinante dentro del bloque conservador. @mundiario


