Al PP parece gustarle que la oposición gallega se fragmente más sin que destaque nadie

Su mayoría absoluta parece a salvo con Alfonso Rueda, que no ha roto nada tras irse Feijóo, pero está por verse qué hace Democracia Ourensana.
Alfonso Rueda. / Mundiario
Alfonso Rueda. / Mundiario

La derecha política y mediática tiende a elogiar ahora al PSOE en Galicia –no así en España, claro– y a demonizar al BNG, en un intento de nivelar a ambos partidos de oposición, a sabiendas de que los nacionalistas de Ana Pontón están muy por delante del PSOE en intención de voto en unas hipotéticas elecciones autonómicas. 

Los estrategas de la derecha también meditan la forma de ayudar a que Sumar contribuya a dividir más la izquierda en Galicia y reste votos al BNG, que sería el malo de esta nueva película. 

¿Solo le preocupa a la derecha lo que pasa en la izquierda? No. También le inquietan tres cosas en la propia derecha: 1) una posible candidatura del partido del alcalde de Ourense a las autonómicas; máxime si Democracia Ourensana se alía con otras pequeñas fuerzas con presencia en varios pueblos de esa provincia, 2) la posición de Vox, al que el PP de Feijóo mantuvo a raya, y 3) la propia situación del PP, que con Alfonso Rueda al frente parece permanecer estable.

En realidad, la derecha –con al menos un 45% de los votos probables– está tranquila con sus favorables perspectivas en Galicia, pero la obligación de mantener la mayoría absoluta siempre genera alguna inquietud. Saben que están bien, pero ligeramente a la baja, de ahí las cautelas y las estrategias políticas y mediáticas que se están observando. Democracia Ourensana es prácticamente el único factor que no controla el PP.

Ana Pontón. / Mundiario
Ana Pontón. / Mundiario

La segunda fuerza en el Parlamento de Galicia, el BNG, tiene también sus puntos fuertes de partida, pero con más riesgos por delante. El escenario político internacional y español, que sobre el papel no debería afectarle mucho, esta vez no le favorece. Ni las guerras del independentismo le ayudan, ni tampoco las guerras de Ucrania y Oriente Medio. Lejos de situarse en la centralidad en ese tipo de asuntos, el BNG aflora a veces un radicalismo que daña la buena imagen de Ana Pontón. Además, al BNG puede afectarle la estrategia de Yolanda Díaz, que si bien seguirá demonizada por la derecha para hacer política en Madrid, en cambio será objeto de guiños de esa misma derecha en Galicia. La política tiene también estas pequeñas contradicciones.

El tercer partido en Galicia, el PSOE, lleva tiempo sin estrategia ni rumbo ni liderazgo, pero ahora cree haber encontrado un cierto bálsamo con la designación de José Ramón Gómez Besteiro por parte de Pedro Sánchez. Alguien convenció al jefe de que Rueda no es Feijóo y de que Besteiro fue en su día un buen activo y que ahora podría volver a serlo. Parte de ese relato es falso –Rueda en absoluto cotiza a la baja– y la otra parte habrá que ver si es cierta o no.

En todo caso, el PSdeG - PSOE puede andar hoy en torno al 15% de los votos, frente a más del 25% del BNG, un margen difícil de nivelar en apenas unos meses. Es verdad que se han visto cosas más difíciles, pero fácil no parece. Todo ello contando con que Sumar no le reste mucho porcentaje de votos a ambos partidos, ya que no solo lastrará al BNG. 

Una encuesta que no tardará en salir tal vez matice estos datos. Sin embargo, es más improbable que corrija las tendencias que dan al PP la mayoría absoluta (con el permiso de Democracia Ourensana y de Vox) y que sitúan a Ana Pontón como la líder mejor valorada en Galicia (con el permiso de sus correligionarios más radicales).

El PSOE y Sumar puede que lo tengan todo atado y bien atado con los independentistas catalanes en Madrid –ya veremos–, pero en Galicia les pasa un poco como al Deportivo: su grandeza del pasado no es la del presente. Besteiro vendría a ser Lucas Pérez, a quien todos en A Coruña le desean muchos éxitos, al igual que al agradable político lucense. Veremos qué opinan en Vigo, que es donde realmente el PSOE es un partido líder gracias a los miles de votos de Abel Caballero. @J_L_Gomez en @mundiario

Comentarios