LAS COSAS COMO SON

Un mercado de capitales fuerte: clave para el crecimiento empresarial

En España, el número de empresas cotizadas ha caído de 170 en 2009 a solo 129 en 2025. Una bolsa activa permite que las compañías accedan a recursos sin depender exclusivamente de la banca.
Bolsa de Madrid. / RR SS
Bolsa de Madrid. / RR SS

En un momento en que la inversión empresarial necesita nuevas vías de financiación más allá del crédito bancario, España se enfrenta a una preocupante tendencia: el retroceso de su mercado bursátil. El número de empresas cotizadas ha caído de 170 en 2009 a solo 129 en 2025. Este descenso no solo refleja una pérdida de dinamismo, sino también una oportunidad desaprovechada para canalizar el ahorro privado hacia el tejido productivo.

Tener un mercado de capitales potente no es un capricho financiero: es una pieza esencial para que las empresas puedan financiar su crecimiento, innovar, internacionalizarse y competir. Una bolsa activa permite que las compañías accedan a recursos sin depender exclusivamente de la banca y, al mismo tiempo, da a los pequeños inversores la posibilidad de participar del desarrollo económico del país. En España, sin embargo, las salidas a bolsa (OPV) son escasas y la participación de los pequeños ahorradores en los mercados de valores sigue en declive.

Para revertir esta situación, Bolsas y Mercados Españoles (BME) ultima el lanzamiento de BME Easy Access, un nuevo segmento diseñado para facilitar la llegada de grandes empresas al parqué. Este mecanismo permitirá que compañías con una valoración superior a 500 millones de euros coticen sin necesidad de colocar de entrada un mínimo de acciones, dándoles hasta 24 meses para alcanzar un 25% de free float. Esta medida se inscribe en una tendencia europea que busca simplificar el acceso a los mercados de capitales.

De hecho, la UE ultima el Listing Act, un paquete normativo que pretende reducir trabas burocráticas en el proceso de salida a bolsa y ampliaciones de capital. Entre sus propuestas figura la creación de acciones de voto múltiple, una herramienta pensada para proteger a los fundadores de las pymes cotizadas, permitiéndoles conservar el control sin renunciar a abrir su capital.

Toca apostar por un mercado de capitales robusto

Pero no solo hace falta facilitar la entrada de empresas en los mercados; también es imprescindible atraer a los inversores. Con ese objetivo, España y otros seis países europeos han impulsado el sello Finance Europe, una etiqueta común para vehículos de inversión que inviertan mayoritariamente en empresas europeas, con especial énfasis en la renta variable y un horizonte temporal mínimo de cinco años. La clave estará en su tratamiento fiscal, aspecto en el que el Gobierno español ya trabaja para que estos instrumentos cuenten con ventajas que animen al pequeño ahorrador a participar.

Apostar por un mercado de capitales robusto es apostar por la economía real. Sin una bolsa dinámica, España arriesga dejar en manos ajenas –o extranjeras– la financiación de sus empresas más prometedoras. La iniciativa pública debe estar al servicio de un ecosistema que combine simplificación regulatoria, protección al pequeño inversor y seguridad jurídica. Solo así se logrará que más empresas encuentren en los mercados un aliado para crecer, y que más ciudadanos vean en la inversión no solo una oportunidad, sino una responsabilidad compartida en el futuro económico del país. @mundiario

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