Kamala Harris: la candidata que busca hacer historia en Estados Unidos

La vicepresidenta, si gana, se convertiría en la primera mujer mandataria de EE UU, logrando lo que no pudo Hillary Clinton. También sería la primera inquilina afroasiática de la Casa Blanca.
Kamala Harris, vicepresidenta de EE UU. / @ijavierluna.
Kamala Harris, vicepresidenta de EE UU. / @ijavierluna.

La vicepresidenta Kamala Harris se perfila como una figura que pretende hacer historia en las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos, donde podría convertirse en la primera mujer y la segunda persona afroamericana en llegar a la Casa Blanca. En un reciente discurso en la Elipse de Washington, frente a la Casa Blanca, Harris aseguró que su administración se centraría en prioridades clave para los estadounidenses. Ante un público que rebasaba el aforo del recinto, con miles de seguidores extendiéndose en el césped adyacente, Harris compartió su visión de futuro. Sin embargo, en sus mensajes, evita deliberadamente enfatizar su papel como pionera de género, un enfoque estratégico en su campaña.

Durante las últimas semanas de campaña, Harris ha aparecido acompañada de celebridades que han respaldado su mensaje. Estrellas de la música como Bruce Springsteen, Beyoncé y grupos latinos como Los Tigres del Norte y Maná han mostrado su apoyo a la candidata demócrata en diversos mítines. Sin embargo, a diferencia de lo que podría esperarse, Harris ha decidido no centrarse en el simbolismo histórico de su candidatura como mujer en la política, un cambio que expertos consideran intencional para evitar posibles críticas o distracciones.

Esta estrategia es un claro aprendizaje de la campaña de Hillary Clinton en 2016, quien en su momento enfocó su candidatura en el lema de romper el “techo de cristal” para las mujeres, aunque sin el resultado esperado. La campaña de Harris, en cambio, ha buscado alejarse de este discurso, apoyada por figuras de peso dentro de su partido, como la expresidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien subrayó que Harris es simplemente "la mejor candidata" para el puesto. Este enfoque permite que Harris se concentre en temas que resuenan entre el electorado, como la economía, la seguridad y los derechos individuales y no en la intención de romper un récord.

La candidata demócrata ha sido clara en que su objetivo es gobernar para todos los estadounidenses, y ha evitado destacar su identidad de género en sus discursos. Durante una reciente entrevista con NBC, Harris señaló que los votantes están más interesados en la capacidad de un candidato para abordar problemas reales y ofrecer soluciones, más allá de su género. Su objetivo es asegurar a los votantes que su plan incluye medidas para reducir costos y fortalecer la seguridad del país, una perspectiva que, asegura, es de mayor importancia para la mayoría de los ciudadanos.

Sin embargo, la vicepresidenta ha enfrentado ciertos desafíos relacionados con su imagen, especialmente entre algunos votantes masculinos afroamericanos, un grupo demográfico que tradicionalmente ha sido leal al Partido Demócrata. El expresidente Barack Obama, quien ha apoyado activamente su campaña, instó públicamente a este sector a respaldar a Harris, en medio de encuestas que muestran una menor inclinación de este grupo hacia los demócratas en comparación con elecciones anteriores. Obama ha sugerido que el género de Harris podría ser una barrera para algunos, una percepción que Harris ha evitado abordar directamente.

El expresidente Donald Trump, su principal rival en la contienda, ha insinuado que Harris podría ser percibida como una líder débil a nivel global debido a su género. Sin embargo, la candidata ha rechazado entrar en ese debate y se ha enfocado en cuestiones que considera más relevantes para los votantes y así ganar apoyo, en particular el derecho al aborto, un tema que resuena con gran fuerza entre las mujeres jóvenes, grupo que representa uno de los pilares de su base electoral. En recientes mítines dedicados a los derechos reproductivos, Harris ha resaltado la importancia de estos temas, fortaleciendo su conexión con las votantes jóvenes y asegurando que esta cuestión seguirá siendo una prioridad en su administración.

Las encuestas reflejan que Harris tiene un amplio apoyo entre el electorado femenino, un respaldo que se ha intensificado en estas elecciones. Según cifras recientes, la diferencia de apoyo entre mujeres y hombres hacia Harris es notable, especialmente entre votantes menores de 30 años, donde la brecha de género alcanza hasta 60 puntos porcentuales. Este fuerte respaldo femenino parece compensar la disminución de apoyo entre ciertos grupos masculinos, reforzando la posición de Harris como candidata demócrata.

A pocos días de las elecciones, las encuestas muestran un empate entre Harris y Trump, en lo que promete ser una contienda ajustada que se definirá en los estados clave de Pensilvania, Míchigan, Wisconsin, Nevada, Arizona, Georgia y Carolina del Norte. El desenlace sigue siendo incierto y cualquier resultado es posible en un escenario tan reñido.

La campaña demócrata, tras un período de incertidumbre y baja recaudación, experimentó un giro inesperado en julio pasado, cuando el presidente Joe Biden anunció su retiro de la contienda y respaldó a Harris como la nueva candidata demócrata. Desde entonces, la campaña ha ganado impulso, atrayendo grandes multitudes, fortaleciendo su presencia en las encuestas y recaudando millones de dólares. Con este renovado respaldo, la vicepresidenta ha emergido como una poderosa contendiente en la arena política, lista para cerrar su gira en Filadelfia el próximo lunes, en un último esfuerzo por consolidar su mensaje y asegurar el voto en los estados decisivos.@mundiario

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