Europa necesita urgentemente ser más Unión Europea

Lo que más necesita la UE son líderes de peso que tengan el pleno convencimiento de que la Unión se fortalece con proyectos comunes que la consoliden.
Bandera de la Unión Europea. / Pexels
Bandera de la Unión Europea. / Pexels

Hay muchos aspectos que Europa necesita fortalecer para ser verdaderamente una Unión que ilusione a los ciudadanos: más políticas comunes y menos aparato burocrático tan costoso, auténtico causante de euroescépticos.

Pero lo que más necesita la UE son líderes de peso que tengan el pleno convencimiento de que la Unión se fortalece con proyectos comunes que la consoliden. El nuevo gobierno europeo que se está formando, más obligado por la necesidad de consensos y de apoyos que de auténticos políticos, no parece que tenga consistencia ni autoridad en ninguno de sus miembros. Es un conglomerado de intereses más que un Ejecutivo con capacidad de poner en marcha los planes y las políticas que fortalezcan la Unión.

Planificaciones tan necesarias como: política energética sensata y colectiva, predecible y estable, que no sean cambiantes según las circunstancias ni dependientes por comodidad productiva. Política de Defensa clara, decidida, comunitaria, con aportaciones de todos los países, sin derechos a veto. Políticas productivas competitivas que no puedan verse amenazadas por mercados más baratos, como el mercado chino, por ejemplo. Esto obliga a una revisión de las legislaciones laborales tan costosas como las actuales, aunque nadie se atreverá en ningún momento a proponerlo. Cerraremos fábricas de automóviles, pero no se toca la productividad laboral, ni los problemas demográficos, ni de inmigración.

¿Puede seguir la Unión Europea manteniendo una política exterior dispersa, confusa, cambiante, sin cabeza visible que aglutine las decisiones? ¿Hay un proyecto de política exterior común? Mientras los jefes de los Ejecutivos de los países de la UE vayan cada uno por su parte defendiendo posturas dispares o contrapuestas, no se puede hablar de política común europea, ni nada parecido, como se ha demostrado hasta ahora. Este no es el mejor camino para tener peso en el sistema mundial de equilibrios.

También se debe poner en cuestión el costo del mecanismo administrativo, legislativo y judicial europeo. Una auténtica máquina de producir euroescépticos. Millones y millones de euros para parlamentarios, altos cargos, funcionarios que viven a cuerpo de rey con todos los gastos pagados. No hay mejor forma de conseguir rechazo de los ciudadanos a la idea de la Unión Europea.

Es necesario revisar todo lo que está funcionando mal para que se pueda corregir, para no persistir en los errores, para demostrarle a cada ciudadano europeo que la Unión es la mejor solución para los problemas actuales y de futuro de Europa. Y solo se convencerá con hechos. @mundiario

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