Dos Estados: Israel y Palestina
Con anterioridad y a principios del siglo XX, Palestina estaba ocupada por el Imperio Otomano, esta situación fue mantenida hasta que se produce la I Guerra Mundial (1914-1918) y los aliados (Francia y Gran Bretaña) vencen al eje alemán, austro-húngaro y turco. En esta contienda los británicos disponen de la colaboración de los árabes -en el escenario de Oriente Próximo- a los que prometió la independencia. A partir de este hecho, los británicos administraron Palestina durante treinta años, desde 1918 hasta 1948.
Es conveniente señalar previamente que en 1917 se produjo la Declaración de Balfour, en la que el Gobierno del Reino Unido se compromete a la creación del hogar o patria nacional judía en Palestina, sin que ello supusiese un menoscabo de los derechos civiles y religiosos de otras comunidades del territorio.
CONFORMAR DOS ESTADOS
Para la conformación del futuro Estado de Israel, era evidente que sería necesaria la contribución de una continua inmigración judía, hacia lo que ellos denominan la “Tierra Prometida”. Esta colonización fue fomentada por organizaciones sionistas y también provocada por las sucesivas persecuciones que sufrieron los judíos, entre la que cabe destacar la nazi, antes y durante la II Guerra Mundial.
En1946 y 1947 tanto los árabes como los sionistas exigían que se cumpliese con los compromisos adquiridos y esas demandas desarrollaron conflictos y actos terroristas que llevó a Gran Bretaña a trasladarle el problema a Naciones Unidas. Así la ONU, a finales de 1947, se mostró a favor de la división de Palestina mediante la resolución 181, que permitía la formación de dos Estados: uno árabe y otro judío. Al Estado judío se le otorgó el 55% del territorio y al Estado árabe el 44%, sin que se tuviese en cuenta el número de las respectivas poblaciones. Jerusalén quedaría en un régimen especial bajo la administración de la ONU.
CREACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL
En mayo de 1948 se declara, de manera unilateral, la creación del Estado de Israel por el líder judío David Ben Gurion. A las veinticuatro horas, países del entorno como Jordania, Egipto, Siria, Líbano e Irak invaden Israel y se desencadena la Guerra árabe-israelí. Cientos de miles de palestinos se exiliaron o fueron expulsados por las tropas judías e Israel vence incrementando su territorio hasta el 77%. A partir de ese momento y durante esos 56 años hasta la actualidad, se producen guerras, masacres, atentados, acuerdos, incumplimientos, etc.
UNA OPORTUNIDAD
No obstante, de este largo período quiero destacar dos hitos que se aproximaron a la solución del conflicto palestino-israelí: la Conferencia de Paz de Madrid de 1991 y los Acuerdos de Oslo (1993-1995). El primero, supuso la apertura del diálogo entre palestinos e israelíes y en su seno se expuso el principio de “paz por territorio”, mediante el cual Israel devolvería los territorios ocupados en 1967 (Guerra de los Seis Días) y a cambio recibiría el reconocimiento como Estado por parte de los árabes.
Esta cumbre de Madrid, sirvió de paso al Acuerdo de Oslo en el que se produce el reconocimiento mutuo entre Palestina e Israel; el compromiso israelí de devolución de los territorios ocupados de Gaza y Cisjordania; la aceptación por parte del líder palestino Yaser Arafat del derecho a existir de Israel, el pacto para prevenir actos de terrorismo y actuaciones hostiles entre los dos estados… Pero hubo muchas dificultades al respecto, porque los radicales de un bando y de otro se implicaron en hacer fracasar el proceso e incluso el primer ministro israelí Isaac Rabin fue asesinado por un judío extremista. Se hicieron elecciones en 1996 y Netanyahu las ganó impidiendo o inhabilitando lo acordado.
CONFERENCIA PARA LA PAZ EN ORIENTE PRÓXIMO
En estos momentos y después de la incursión de Hamás en Israel, matando a 1400 personas y secuestrando a más de 200 rehenes y de la respuesta del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, bombardeando y haciendo incursiones de su ejército en Gaza, ocasionando miles de muertos y heridos palestinos de todas las edades, las fuerzas armadas israelíes están a la espera de recibir órdenes para entrar definitivamente en la Franja de Gaza, con el objetivo de acabar con las milicias islamistas de Hamás.
No cabe duda que hay algunos objetivos inmediatos a conseguir como que exista más permeabilidad para que las ayudas al pueblo palestino puedan llegar; que la lucha de Israel contra Hamás sea más selectiva; que los rehenes sean liberados y que se termine cuanto antes con los ataques que pueden llevar a una generalización de los enfrentamientos en la zona.
El presidente del Gobierno Pedro Sánchez, defensor de la idea del reconocimiento de los dos Estados (palestino e israelí), ha planteado en la reciente reunión del Consejo Europeo, que era necesaria una tregua, un alto el fuego y la programación de una Conferencia Internacional para la Paz en Oriente Medio, en cuanto exista una cierta calma en el conflicto. Respecto del “alto el fuego humanitario” contó con la colaboración de Irlanda y Portugal, pero con la oposición de Alemania, Austria y la República Checa; al final se adoptó una posición consensuada sobre las llamadas “pausas humanitarias” y se le dio el visto bueno a la Conferencia.
El objetivo final debe ser la constitución y el reconocimiento por parte de todos de dos Estados: el de Israel y el de Palestina. Esto llevará tiempo, pero es imprescindible ir poniendo las bases para retomarlo; aunque como siempre será difícil por el empeño de los radicalismos y extremismos que lo circundan. @mundiario

