Entente de Sánchez con Mohamed VI y la marroquinización de Andalucía y Cataluña
Hace unos años, una conocida web de contenidos islámicos proponía cómo se podría recuperar la presencia del Islam en Andalucia, mediante un detallado programa a financiar por Libia y el propio Gadafi llegó a afirmar que para islamizar Europa no hacían falta comandos, sino el propio vientre de sus mujeres, engendrando hijos en número progresivo. Se trataba de colocar en cada pueblo a una especie de apóstol musulmán que se fuera ganando la simpatía de la población. El propio historiador de las religiones, Hans Kung llegó a preguntarse si, dado el creciente incremento de la población musulmana, las naciones occidentales podrían llegar a reconocer en el derecho civil determinados principios de la Sharia. Frente a ello, el sociólogo Giovanni Sartori (premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales) hizo una advertencia atronadora: "La perspectiva es que, cuando estos grupos alcancen una masa crítica comiencen a reivindicar -multiculturalismo iuvante como ayuda- los derechos de su propia identidad ético-religiosa y que acaben por pasar al asalto de sus presuntos opresores (los nativos)".El Corán abarca todos los órdenes de la vida, no es solo una regla religiosa, es lo que una norma “óptimo iure”. Además, la sociedad la divide en dos partes: la Umma, la reunión de los creyentes, y todos los demás que están fuera. Cualquier análisis de esa realidad apareja de inmediato que quien lo formule sea tildado de “islamófobo”.
Hay que reconocer como refleja Webislam. También se reclama un Islam español, con personalidad propia y se opone a que éste sea el resultado de la “marroquinización” progresiva, derivada de la creciente instalación en nuestro país de súbditos de Mohamed VI. Pero En esta web han podido leerse afirmaciones como éstas: “Al Ándalus seguirá siendo Al Andalus para los musulmanes de todas las épocas. Eso está ahí, nosotros no lo hemos creado. Aquí tenemos nuestros muertos, que están vivos, a la espera del Día de la Resurrección. España debe recuperar su parte de identidad islámica que le toca y su puesto privilegiado entre las naciones de cultura árabe”. Y más adelante punta que “el incesante paso de inmigrantes por el estrecho, la baja natalidad de los españoles, la apertura de intelectuales hispanos al Islam, la desertización progresiva de Andalucía,... sólo un gobierno de cretinos integrales o de fanáticos religiosos no prevería que Andalucía será dentro de algún tiempo un paisaje islámico bajo la férula de Marruecos”.
Y advertía: “Hay un proyecto muy bonito que se ha presentado a los libios que es financiar el establecimiento en cada pueblo de Andalucía de un profesor de árabe, un hombre bueno y culto que, con paciencia, vaya haciéndose un personaje importante en el desenvolvimiento de la vida de ese pueblo. El campo andaluz es una mina a la hora de islamizar esta tierra. Tiene un potencial revolucionario impresionante porque nunca ha acabado de ser cristianizado. La mayor parte de estos pueblos cuentan su época de máximo esplendor cuando fueron parte de Al-Andalus.. Este proyecto no tendría lugar en una generación ni en dos”.
Los acuerdos de Sánchez con Mohamed VI y sus efectos
Hay hechos incontrovertibles como de que determinados acuerdos del presidente Sánchez con Marruecos refuercen y confirmen procesos que faciliten que en determinadas regiones, como Andalucía, de modo notable, pero también el resto, se hayan tomado medidas que facilitan la extensión del Islam de manera específica, empezando por la escuela pública, donde como es sabido, y con ocasión del reciente Ramadán hasta en algún centro escolares no musulmanes asistieron, bajo el pretexto de conocimiento cultural, a eventos y celebraciones del mismo, cosa que no ocurre al revés. Al contrario, aparte de que, como corresponde a un estado laico, la religión católica no tiene presencia en la escuela pública, y menos los niños musulmanes asisten a actos que no se celebran.
Por ahora 200 colegios en Andalucía imparten cultura y materias desprendidas de islam. Según el último informe del Observatorio de la Infancia y Adolescencia en Andalucía publicado el pasado mes de noviembre (relativo a los niños de origen inmigrante), casi tres de cada diez menor de 19 años es de origen magrebí, especialmente en la provincia de Almería, donde este porcentaje se incrementa notablemente. La enseñanza de árabe tendrá un estatus privilegiado en la enseñanza española, tras la entrada en vigor del ‘Convenio de Asociación Estratégica en materia de Desarrollo y Cooperación Cultural, Educativa y Deportiva’ entre España y Marruecos. El convenio fue firmado en 2012 por el entonces ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, del PP. El Gobierno español se compromete a fomentar «la enseñanza y la difusión de la lengua, la historia y la civilización de Marruecos y a la inversa en sus programas educativos oficiales, con el fin de reforzar la presencia de su lengua en los estudios escolares, la preparación de docentes, y la elaboración de material didáctico. Marruecos ofrecerá la lengua española como asignatura optativa para los alumnos de los centros de enseñanza primaria y secundaria en las regiones de Marruecos en que más se practica. En todo caso, España se compromete a fomentar “la diversidad cultural” de los marroquíes entre nosotros.
Porque, con carácter general, pudieras ser un convenio de reciprocidad sin más, adquiere especial dimensión al acentuarse la aplicación del mismo de manera muy concentrada en Andalucía. No obstante, ese programa de intercambio cultural, aparte de Andalucía se desarrolla en País Vasco, Cataluña, Galicia, La Rioja, Región de Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura, las Islas Baleares y Madrid. Luego de Andalucía es en Cataluña donde está más extendido. El Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (PLACM) se imparte en un total de 122 centros educativos en Cataluña. financiado por el Gobierno de Marruecos a través de la Fundación Hassan II y coordinado por la Embajada de Marruecos en España y el Ministerio de Educación y Formación Profesional. Según la página gubernamental, entre los objetivos del programa destaca enseñar la lengua árabe y la cultura marroquí al alumnado marroquí y no marroquí escolarizado en centros españoles de educación primaria y secundaria y proporcionar al alumnado marroquí una formación que le permita salvaguardar su identidad y vivir su cultura.
La población marroquí en España creció un 136% en una década
En España hay actualmente oficialmente 1,1 millones personas de nacionalidad de origen marroquí, de las que el 36 por ciento ya han obtenido la española, y ni sabe las que residen de modo ilegal, con presencia en todas las provincias del país, mayoritariamente en Barcelona, Murcia, Madrid y Almería. Y ha experimentado un incremento del 136% en tan sólo una década. Conviene precisar que en algunas localidades los marroquíes o de origen marroquí en Cataluña y Levante ya superan o están a punto de hacerlo a la población española de origen, y ello se debe al incremento y la diferencia de su natalidad con respecto a la española, que crece de modo progresivo. Es evidente que, de modo democrático, en un futuro próximo podrían tratar de imponer aspectos de su propia cultura, como repite el profesor Sartori con lógica aplastante, si no se asumen como propios los valores y principios de la cultura occidental. En abril de 2023, Enaam Mayara, presidente de la Cámara de Consejeros marroquí, hizo un llamamiento para que todo magrebí afincado aquí coadyuvara a defender los intereses de Mohamed VI “formando un lobby para ello”. También en la nueva relación» con el país vecino propiciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que avaló las tesis marroquíes sobre el Sáhara Occidental.
Sociológicamente s un dato a considerar que un total de 3.841 ciudadanos de Marruecos están en prisión en España, lo que representa el 27% de los 13.944 internos que forman parte de la población reclusa extranjera en las cárceles que gestiona Instituciones Penitenciarias. Supone el 27,55% del total. O que uno de cada cuatro presos proceden del reino alauí. En la actualidad, hay 15.045 menas y jóvenes tutelados en España, de los cuales 10.123 son marroquíes (el 68%). Cabe recordar que “favorecer el retorno asistido de los menores al seno de sus familias o a la institución de tutela del país de origen, así como su reinserción” , señala el artículo 2.3 del “Acuerdo entre el Reino de España y el Reino de Marruecos sobre la cooperación en el ámbito de la prevención de la emigración ilegal de menores no acompañados, su protección y su retorno concertado”, firmado el 6 de marzo de 2007 por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey de Marruecos, Mohamed VI en Rabat. Y el artículo 4 insiste en que “las partes llegarán a un acuerdo previo sobre el caso de menores que puedan ser objeto de regreso y asimismo sobre su número”. No consta que efectivamente se haya cumplido.
En abril 30, 2024, el diario controlado por el régimen marroquí, Assahifa, señalaba que “La continuidad de Sánchez al frente del Gobierno español se considera una buena noticia para Marruecos debido a la serie de pasos positivos que ha dado en los últimos años para mejorar sus relaciones con Rabat. Principalmente, porque estuvo detrás del apoyo de España a la iniciativa de conceder la autonomía y soberanía del Sáhara Occidental al régimen marroquí, acabando así con años de conflicto”. @mundiario