EE UU vuelve a alzar la voz en la calle contra Trump

Lo que está ocurriendo en EE UU no es una anécdota. La reciente gira de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, bajo el lema Combatir la oligarquía, demuestra que hay liderazgos capaces de canalizar este malestar hacia un proyecto político de mayorías.
Decenas de concentraciones en Estados Unidos denunciaron las acciones antidemocráticas e ilegales del presidente Trump. / Mundiario
Decenas de concentraciones en Estados Unidos denunciaron las acciones antidemocráticas e ilegales del presidente Trump. / Mundiario

La historia reciente de Estados Unidos demuestra que su ciudadanía no está dispuesta a tolerar en silencio la erosión de sus valores democráticos. Este fin de semana, miles de personas volvieron a tomar las calles en decenas de ciudades del país, movilizadas por una razón fundamental: defender la democracia ante una administración que, una vez más bajo Donald Trump, se entrega sin complejos a prácticas autoritarias, abusos de poder y políticas regresivas que vulneran los principios constitucionales. Entre otros puntos, los manifestantes se concentraron en Lafayette Square, frente a la Casa Blanca, este sábado.

Las protestas, impulsadas por la organización 50501 –su nombre refleja la ambición de movilizar a los 50 estados bajo un solo movimiento–, son la respuesta ciudadana a lo que muchos consideran una amenaza directa al estado de derecho. La chispa surgió, como tantas veces, desde las redes sociales y foros como Reddit, pero ha prendido en una ciudadanía que ya no necesita grandes estructuras para salir a la calle. El mensaje es claro: frente a la arbitrariedad del poder, resistencia civil.

El abanico de motivos que alimenta las movilizaciones es amplio, pero coherente: desde la defensa del medio ambiente, los derechos LGTBI, la justicia migratoria y el rechazo al fascismo, hasta la denuncia de los recortes sociales y el creciente peso de las grandes corporaciones en las decisiones del Gobierno. No es casual que una de las campañas paralelas más activas, Tesla Takedown, denuncie precisamente la influencia de Elon Musk –empresario convertido en actor político de primer orden– en la toma de decisiones de la administración Trump. Que el FBI investigue los ataques violentos contra concesionarios de Tesla no puede desviar la atención del fondo del problema: la confusión entre intereses públicos y privados, cada vez más difusa bajo esta presidencia.

Lo que está ocurriendo en Estados Unidos no es una anécdota. La reciente gira de Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, bajo el lema Combatir la oligarquía, demuestra que hay liderazgos capaces de canalizar este malestar hacia un proyecto político de mayorías. En ausencia de una estrategia clara por parte del Partido Demócrata, son estas voces –honestas, combativas y decididas– las que están sabiendo conectar con una ciudadanía que quiere volver a creer que el poder puede servir a la gente y no a una élite económica encabezada por el controvertido empresario Donald Trump.

Apoyo sin matices

MUNDIARIO apoya sin matices estas protestas. Son legítimas, son necesarias y son profundamente estadounidenses en su espíritu. Quienes hoy llenan plazas desde Nueva York a Los Ángeles, pasando por Washington y decenas de localidades más, no solo están defendiendo sus derechos presentes: están reclamando el futuro de su país.

Frente al cinismo y la resignación, están el coraje y la esperanza. Porque cuando la democracia está en juego, la protesta no es solo un derecho. Es un deber. @mundiario

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