Detractores y devotos en la España reciente
El boom de los detractores se alcanzó a finales de la década de los 80, ya en la etapa democrática, con 600.000 casos documentados.
Al cabo de cada año siempre hay días críticos e intrascendentes, lógicos y absurdos, días para amar y para odiar, para creer y descreer, para estar a favor o en contra… para los aficionados béticos y para los sevillistas. Lo importante, según recogen estos imprevisibles Significados inéditos, es saberlos afrontar con elegancia y distinción.
destilar. (de destilar + estilo). Rezumar estilo una persona en su apariencia o modo de comportarse. Por lo que respecta a la conducta, partiendo de las determinaciones biológicas, la familia y el colegio son las principales destilerías de la vida; si, en cambio, se trata del aspecto o imagen, para destilar bien no quedará más remedio que visitar las tiendas de moda.
desvanecerse. (de desvanecerse + desván). 1. Perder momentáneamente el conocimiento en un desván. 2. Diluirse la idea de habitar una buhardilla.
detallar. (de detallar + talla). A la hora de adquirir prendas de vestir o de calzado, especificar la talla, una medida convencional usada para indicar su tamaño relativo.
detestar. (de detestar + testar). Aborrecer el hecho de tener que hacer testamento.
detractor1. (de de + tractor). Contrario a emplear animales en las labores agrícolas, prefiriendo el uso de vehículos de motor por su mayor rendimiento. Aunque el primer tractor llegó a España hace más de 100 años, no fue hasta la segunda mitad del s. XX cuando comenzó a extenderse su uso, siendo a finales de la década de los 80 cuando —con 600.000 unidades censadas— se alcanzó el boom de los detractores entre los agricultores de España. Con la compra de un pequeño pero robusto Barreiros, mis padres iniciaron la mecanización del campo en 1976, pero yo todavía tuve ocasión de probar la tracción animal con un arado de vertedera (para hender y voltear la tierra), con un aporcador (para amontonarla alrededor del tronco de las plantas formando surcos) y con un cultivador (para erradicar las malas hierbas), así como de dar infinitas vueltas en la era con un trillo de madera con guijarros, bajo un aplastante calor que en nada mitigaba tener a la vista los refrescantes remansos del Tiétar.
detractor2. (de detractor + actor). Que critica y habla mal de un actor. Los críticos de cine son los detractores más influyentes.
devoto. (de devoto + voto). Partidario fervoroso del sistema democrático. Cuesta comprender, amén de ser doloroso, cómo en episodios recientes de la historia de España la Iglesia pudo recelar tanto de los devotos y, por el contrario, amparar y hasta bendecir oficialmente el ilegítimo caudillaje.
diabético. (de día + bético). Fecha en que el Real Betis Balompié celebra su día del club. Dada su notoria rivalidad, ningún sevillista asistiría a un diabético.
diacrítico. (de día + crítico). Día en el que de lo que en él se haga u ocurra depende el posterior éxito o fracaso de una empresa o misión.
diagnóstico. (de día + agnóstico). Día en el que se conmemora la actitud filosófica que declara inaccesible al entendimiento humano cualquier conocimiento de lo divino, así como de todo aquello que trasciende la experiencia. Cuando llegó el diagnóstico, los dogmáticos nada tuvieron que celebrar.
dialéctica. (de dialecto). Ciencia que estudia los dialectos. En España, la dialéctica se ocupa de investigar las peculiaridades lingüísticas del aragonés, el leonés, el bable, el andaluz, el canario, el extremeño, el murciano y el romaní. Las lenguas cooficiales, por el contrario, no son apta para el ejercicio dialéctico.
dialógico. (de día + lógico). Día en que los hechos transcurren conforme a las leyes de la razón o de la naturaleza. La ciencia moderna hizo que a partir del s. XVII los 365 días del año tuvieran un carácter dialógico.
diamante. (de día + amante). 1. Amante de día. 2. Amante del día. 3. Día del amante.
dichoso. (de dichoso + dicho). Dícese de alguien más feliz por lo que ha dicho que por lo que ha hecho. Complace al ser dichoso que los demás aplaudan sus frases rimbombantes, más que la satisfacción propia de obrar conforme a principios.
dilapidar1. (de dilapidar + lápida). Malgastar el dinero en lápidas.
dilapidar2. (de dilapidar + lapidar). Gastar más piedras de las necesarias en una lapidación —según quienes, amén de barbarie, destilan sobriedad y contención en su forma de entender el apedreamiento. @mundiario