China: ¿mediador clave en la guerra de Ucrania o títere del Kremlin?
Entre los meses de mayo y junio, Ucrania planea llevar a cabo una contraofensiva importante tras meses duros de ataques rusos que afectaron la red electrica del país en pleno invierno. Los resultados son importantes: Kiev no solo debe lograr que los rusos retrocedan, también tienen que apostar por recuperar el territorio perdido y conseguir llegar a un punto en que el Kremlin se siente a negociar con garantías plenas para alcanzar un acuerdo de paz.
El panomara es complicado y el presidente Volodímir Zelenski ha sido claro: quiere que Rusia o mejor dicho, los autores de la guerra enfrenten un juicio de crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y que Rusia devuelva todos aquellos territorios que ha autoproclamado como suyos.
Tras 14 meses de guerra, han sido pocas las victorias de Vladímir Putin, pero nada de esto ha servido para desilucionar al líder ruso que sigue contra viento y marea en su ofensiva mediática donde ha echado mano a toda la capital que el país pueda tener mientras se enfrenta a graves sanciones internacionales y se ve cada vez más aislado. Entre los pocos amigos que quedan, no al lado, pero si cerca de Putin, está le presidente chino Xi Jinping.
El pasado 21 de marzo, el mandatario visitó Rusia donde mantuvo una reunión con Putin. Unos días atrás, Xi volvió a llamar la atención al protagonizar una llamada telefónica con Zelenski. Esta llamada es la primera desde el inicio de la invasión, duro cerca de una hora y ocurrió por “invitación” de Zelenski, según la lectura lanzada por Pekín.
“El diálogo y la negociación son la única salida viable”, le dijo Xi a su homólogo ucraniano. En dicha llamada, el mandatario chino dio a entender que comprendía los riesgos y le confió a Zelenski que China es un país imparcial. “No hay vencedores en las guerras nucleares”, manifestó.
“El respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial constituye la base política de los lazos sino-ucranios”, afirmó Xi en su llamada, queriendo dejar atrás la polémica surgida la semana anterior por el embajador de China en Francia, quien puso en duda la soberanía de las antiguas repúblicas soviéticas, incluidos los países bálticos y Ucrania, así como la pertenencia de Crimea a este país. Recordemos que la península fue tomada a la fuerza por Rusia en 2014, causando así el inicio de una desconfiaza que terminó desembocando en la guerra actual.
Xi es un gran defensor de la política de 'Una sola China', esa posición política que defiende la existencia una sola nación-estado en el mundo con el nombre de China, por tanto Hong Kong, Macao, Taiwán y la República Popular China son todas una sola nación llamada China. Con esto en mente y los recientes enfrentamientos de Xi con Biden por Taiwán, no es extraño que Xi intente calmar las aguas en cuanto a la invasión de Rusia a varios territorios que autoproclamó como suyos de forma ilegal.
Sin lugar a dudas, que Ucrania recupere esos territorios perdidos es un tema crucial para que tan siquiera haya una negociación entre los países claves de la invasión.
Escepticismo en Occidente
Desde Bruselas ven la llamada con cuidado y es que nada hace pensar que China vaya a interferir de forma más concreta en la guerra. Aunque Xi se ha mostrado interesado en la idea de paz, también se ha mostrado cercano a Putin, un personaje incomodo y ahora más repudiado que nunca.
En la actualidad, Europa se replantea la forma en que verá a China. La jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, tiene claro que hay que buscar mantener a Pekín en una posición donde no continue reforzando su poder en el territorio comunitario, sin embargo, hay ciertos desacuerdos. En Francia, Emmanuel Macron cree que China sigue siendo un agente clave con el que deben hacer negocios, pero lo mismo no piensan los países bálticos y Suecia que ven con recelo a Pekín.
Aunque algunos ven a Xi como un mediador en la guerra, existen dudas sobre el papel que pueda llevar a cabo. En su llamada, el mandatario le aseguró a Zelenski que tenía la intención de enviar al representante especial del Gobierno chino sobre los Asuntos Euroasiáticos, Li Hui, “a visitar Ucrania y otros países, para realizar comunicaciones a fondo con todas las partes sobre la solución política de la crisis de Ucrania”.
En cualquier caso, China sigue sin dar pasos concretos sobre el papel que desea desempeñar. No puede ser amigo de Putin sin apoyar la guerra y no puede dialogar con Ucrania mientras no acepte que Rusia ha violado la soberanía de este país causando la muerte de miles de civiles. Tras la contraofensiva, quedará ver el alcance de lo que ocurre en el futuro. @mundiario



