El bebé de la portada de Nevermind que perdió en los tribunales
Sin que vaya a tratarse de una tónica habitual, mientras que en mi último artículo hacía participe a los lectores de MUNDIARIO de la victoria de David contra Goliath; es decir, de House of Zana contra Zara, esta vez continuamos en la línea de las sentencias mediáticas. Resulta que semanas atrás se hizo pública la sentencia de otro juicio interesante, al menos para mí que, en su día, lo compartí en mis redes sociales por lo llamativo del caso y por las cuestiones que trataba de poner sobre el tablero.
Pues bien, Spencer Kenneth Royce Elden, más conocido como "el bebé de la icónica portada de Nevermind" –archiconocido álbum de la banda grunge de Seattle Nirvana, liderada por el ya desaparecido Kurt Cobain– nada menos que por explotación sexual y pornografía infantil. Solicitaba por ello una indemnización de ciento cincuenta mil dólares.
Al parecer, aquella portada donde aparecía desnudo en el agua siendo un bebé de cuatro meses y persiguiendo billetes de un dólar (no vamos a ser malintencionadas haciendo paralelismos), le habría causado daños morales irreparables durante sus treintayún años de vida. Y podría ser que así fuese. Eso sólo lo sabe él.
A pesar de que hoy en día la protección de la imagen de los menores en los medios está más supervisada mediante observatorios y de que la demanda podría tener cierto fundamento, hay que tener en cuenta que esta portada es de principios de los años noventa.
Podría ser que, bajo el prisma actual, la demanda de Spencer tuviese posibilidades de prosperar y así habría estimado el abogado encargado de su caso.
No obstante, lo que la opinión pública no ha querido o no ha sabido entender y probablemente haya jugado en su contra es que Spencer, que es artista –y quien escribe estas líneas continúa siendo bienpensada– trató de apropiarse de aquello que tanto trauma le había causado, emulando la portada de aquel álbum en varias ocasiones y siendo ya adulto. @mundiario


