Un acertijo sin sentido aparente

Un acertijo se puede tomar como un mini entrenamiento para fortalecer las redes neuronales que procesan el razonamientos inductivo y deductivo.
Un puzzle. / Pixabay
Un puzzle. / Pixabay

Los seres humanos somos criaturas a las que nos gusta jugar, como buenos mamíferos. Y las adivinanzas y acertijos son un tipo de juego, solo que mental.

En otras palabras: un reto con el que poner a prueba nuestras neuronas y con el que disfrutamos igual que tratando de averiguar quién es el asesino en una novela de Agatha Christie o por qué el antagonista se intenta vengar de Yoel Garza en El manipulador.

A continuación, encontrarás un acertijo al que, probablemente, no encuentres sentido. Sin embargo, te aseguro que se puede resolver si haces un buen uso de la lógica deductiva.

No es necesario ser Sherlock Holmes, pero sí exprimir un poco el cerebro.

El acertijo

No está muy clara cuál es la procedencia de este enigma. Hay quienes lo atribuyen a Einstein y hay quienes lo consideran ya dentro de la cultura popular. Lo que está claro es que su planteamiento no deja indiferente a nadie.

Dice así.

Un encuestador llama al timbre de una vivienda. Cuando una mujer le abre la puerta, le explica:

─Buenas tardes. Estamos realizando un estudio demográfico y nos gustaría saber cuántos hijos tiene usted.

A lo que la mujer responde:

─Tres. Tengo tres.

─¿Sería tan amable de decirme sus edades? ─le pregunta el encuestador.

No sabe que la mujer es criptógrafa y le gusta facilitar la información en clave.

─El producto de sus edades es 36. Y la suma de sus edades es igual al número de este portal.

El encuestador, que tampoco se queda corto en cuanto a la resolución de enigmas, anota la información, le da las gracias a la mujer y se marcha. Sin embargo, al recordar el número del portal, se percata de algo. Da media vuelta, vuelve a llamar y, cuando la criptógrafa le abre, le dice:

─Disculpe que la moleste de nuevo, pero creo que se ha olvidado de facilitarme un dato.

Ella lo hizo a propósito, claro. Quería ver si el encuestador se daba cuenta.

─En efecto. El mayor de mis hijos es rubio.

─De acuerdo ─responde el encuestador─. Ahora sí conozco sus edades. Gracias.

Y se marcha.

¿Cómo es posible que el encuestador extraiga información de la edad de los hijos de la criptógrafa gracias al color del cabello de uno? Vale que sabe cuál es el número del portal, algo que nosotros desconocemos. Sin embargo, te aseguro que, a pesar de no disponer de este dato, es perfectamente posible que averigües la edad de cada uno de los tres hijos (expresada en números enteros, sin decimales) con los datos que el planteamiento proporciona.

¿Te atreves?

Piénsalo detenidamente y (pista) emplea la lógica por eliminación. En el siguiente artículo, te revelaré la solución y cómo deducirla paso a paso.

Verás que no es tan difícil como puede parecer. Además, ten en cuenta que, cuanto más acostumbres a tu cerebro a razonar de forma lógica, más fácil le resultará realizar este tipo de procesos mentales.

Toma el acertijo como un mini entrenamiento para fortalecer las redes neuronales que procesan tu razonamientos inductivo y deductivo, tan útiles en la vida diaria y en la resolución eficaz y eficiente de problemas cotidianos, laborales, etc. @mundiario

Comentarios