Abanca se planta: Galicia no está en venta

La entidad gallega descarta de forma rotunda una operación con el Sabadell y lanza un mensaje claro: aquí no se juega a salvar bancos ajenos a costa del único que hay.
El consejero delegado de Abanca, Francisco Botas;, el presidente, Juan Carlos Escotet, y director general financiero, Alberto de Francisco Guisasola, durante la presentación de los resultados del segundo trimestre de 2022. / Mundiario
El consejero delegado de Abanca, Francisco Botas;, el presidente, Juan Carlos Escotet, y director general financiero, Alberto de Francisco Guisasola, durante una presentación de resultados. / Mundiario

Por más que desde Cataluña se filtren fantasías de fusiones milagrosas para frenar la opa del BBVA sobre el Sabadell, la realidad gallega es otra, mucho más clara y con los pies en el suelo. Abanca no quiere, no necesita y no va a participar en ninguna operación que sirva de salvavidas para el banco catalán. Así de simple.

A través de un comunicado seco pero contundente, Abanca ha desmentido de forma tajante su supuesta implicación en una fusión a tres con Unicaja y Sabadell. “No tenemos interés en esta operación”, afirma la entidad que preside Juan Carlos Escotet. Y no es una declaración protocolaria: es una defensa explícita de un modelo de negocio propio, sólido y con rumbo definido.

Desde Galicia se alza, por fin, una voz que dice basta. Basta de convertir al único banco gallego en una pieza de sacrificio para mantener el statu quo financiero de otros territorios. Porque detrás del relato de una fusión “alternativa” a la opa del BBVA no hay otra cosa que el intento de evitar que Cataluña pierda su banco… a costa de que Galicia pierda el suyo. Un canje tan grosero como insultante.

Abanca no solo rechaza la operación: también marca con claridad las líneas rojas. Solo participará en movimientos corporativos que preserven su gobernanza y su modelo de negocio, pilares de su éxito en la última década. Y mientras en Sabadell se exploran soluciones a la desesperada, en Abanca están centrados en culminar la integración de EuroBic en Portugal, parte de un plan estratégico ambicioso y bien estructurado que mira al 2027.

Freno a la ofensiva catalana

Este posicionamiento no es menor. Llega en un momento en que sectores empresariales catalanes presionan abiertamente al Gobierno para frenar la opa del BBVA. Una ofensiva que contrasta con el silencio complaciente que rodeó, en 2021, la fusión de Caixabank y Bankia. Entonces no hubo cartas al presidente ni amenazas veladas sobre la “cohesión social”. Pero ahora, cuando el riesgo lo corren ellos, se agita el avispero mediático y político.

En este contexto, Abanca representa hoy algo más que un banco. Es un símbolo de resistencia frente a la vieja lógica centralista disfrazada de federalismo económico. Un recordatorio de que Galicia tiene derecho a defender su tejido financiero, igual que otros lo hacen con uñas y dientes. Y, sobre todo, una prueba de que no todo se compra ni se negocia.

Si el Gobierno quiere demostrar neutralidad y coherencia institucional, debe respetar esta posición y no ceder ante presiones territoriales. Galicia no puede ser la moneda de cambio para calmar los nervios en Barcelona. Porque Abanca no es un instrumento al servicio de equilibrios ajenos: es un proyecto propio, viable y con futuro. Y está muy claro que no está en venta. Lo dice quien puede decirlo: su dueño. @mundiario


Oficina de Abanca. / Mundiario
Oficina de Abanca. / Mundiario

Texto íntegro del comunicado de Abanca

"Ante las recientes informaciones publicadas en diversos medios sobre una posible operación corporativa con Banco Sabadell, Abanca desea insistir que no tiene interés en esta operación. Somos una entidad comprometida con la generación de valor sostenible para nuestros clientes, empleados y accionistas, y cualquier decisión estratégica que tomemos estará siempre alineada con este objetivo.

En este sentido, queremos enfatizar que solo participaremos en operaciones que garantizan la preservación de nuestro modelo de gobernanza y nuestro modelo de negocio, pilares fundamentales de nuestro éxito. Abanca ha demostrado en la última década un sólido crecimiento, tanto orgánico como inorgánico, lo que nos posiciona como un actor relevante en el sector financiero.

Nuestra prioridad actual es culminar con éxito la integración de EuroBic en Portugal, un paso clave dentro de nuestro plan estratégico 2025-2027, que está enfocado en el fortalecimiento integral de nuestras áreas de negocio y en consolidar nuestra presencia en los mercados donde operamos.

Abanca reafirma su compromiso con un modelo de gestión profesional, basado en criterios empresariales, y seguirá trabajando para mantener su posición como referente en el sector financiero, siempre priorizando los intereses de sus grupos de interés. No haremos más comentarios sobre especulaciones de mercado y nos enfocaremos en seguir avanzando en nuestros objetivos estratégicos."

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