El Supremo ordena a EE UU facilitar la liberación de un migrante deportado por error a El Salvador
El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha dictaminado este jueves que la Administración del presidente Donald Trump debe "facilitar" la liberación y el eventual retorno a suelo estadounidense de Kilmar Abrego García, un ciudadano salvadoreño residente en Maryland que fue deportado por error a una prisión de alta seguridad en El Salvador el 15 de marzo pasado.
La Corte parcialmente aprobó, y parcialmente rechazó, una solicitud de emergencia presentada por el Departamento de Justicia para revocar una orden judicial previa de una jueza federal que exigía el regreso inmediato de Abrego García. Aunque el fallo no impone un plazo concreto para su retorno, deja claro que el Gobierno debe rendir cuentas sobre las medidas adoptadas para rectificar el error.
Kilmar Abrego García, de 29 años, fue detenido por las autoridades migratorias en marzo y deportado en un vuelo colectivo junto a más de 200 personas, presuntamente vinculadas a bandas venezolanas como el Tren de Aragua. Fue internado en el temido centro penitenciario CECOT, la supercárcel salvadoreña conocida por sus condiciones extremas.
Sin embargo, el propio Gobierno federal reconoció ante un tribunal que la deportación de Abrego fue producto de "un error administrativo". Según sus abogados, Abrego no tiene antecedentes penales, trabajaba legalmente en Maryland como técnico en metales y vivía con su esposa y tres hijos con necesidades especiales. Un juez de inmigración ya había determinado en 2019 que su deportación a El Salvador implicaría “una clara probabilidad de persecución futura” por parte de las pandillas.
En su decisión, el máximo tribunal señaló que, aunque no se puede exigir la repatriación inmediata debido al vencimiento del plazo judicial original, el Gobierno debe estar preparado para demostrar “qué pasos ha tomado y qué posibilidades hay de avanzar en ese proceso”.
Las juezas liberales Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson expresaron en una declaración conjunta que todos los magistrados están de acuerdo en que Abrego García debe recibir "todo el proceso legal al que habría tenido derecho si no hubiera sido trasladado ilegalmente a El Salvador".
Sin embargo, el fallo también refuerza la autoridad exclusiva del Poder Ejecutivo en asuntos de política exterior, subrayando que los jueces no pueden “apropiarse del control sobre las relaciones exteriores” al forzar negociaciones con gobiernos extranjeros.
El Departamento de Justicia respalda a Trump y critica a la jueza federal
Un portavoz del Departamento de Justicia celebró que el fallo “reconoce la prerrogativa exclusiva del Presidente para conducir la política exterior” y criticó a la jueza federal de distrito Paula Xinis, quien había ordenado el lunes pasado el “retorno inmediato” de Abrego antes de que expirara el plazo.
La Administración Trump acudió al Supremo tras fracasar en revertir la decisión en instancias inferiores. El representante del Gobierno, D. John Sauer alegó que la jueza Xinis “excedió su autoridad”, al ordenar no solo facilitar, sino también efectuar el retorno, lo cual implicaría una injerencia en competencias presidenciales.
El caso de Abrego se suma a una serie de controversias legales derivadas del enfoque radical de Trump en temas migratorios. De hecho, la Corte bloqueó el lunes otra decisión judicial que prohibía la deportación de presuntos miembros de bandas venezolanas bajo la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
Según los expertos legales, el fallo del jueves podría beneficiar a otros inmigrantes deportados sin debido proceso, abriendo la puerta para impugnar deportaciones realizadas arbitrariamente bajo políticas endurecidas durante el segundo mandato de Trump.
Un caso humano con impacto político
Ábrego García llegó a EE UU huyendo de la violencia de las pandillas y, hasta su detención en marzo, cumplía con sus revisiones migratorias. Su familia y sus abogados lo describen como un trabajador ejemplar y un padre de familia dedicado. “Fue un error kafkiano”, señaló su equipo legal, que denunció que ni siquiera había una solicitud de extradición en su contra por parte del Gobierno salvadoreño.
A pesar de que la Administración Trump ha admitido haber deportado por error a Abrego García a El Salvador, sostiene que no tienen la autoridad para ordenar su regreso, ya que no se encuentra bajo custodia de EE UU.
Durante una reciente audiencia presidida por la jueza Xinis, el abogado del Departamento de Justicia, Erez Reuveni, tuvo dificultades para responder a las preguntas de la instructora, y afirmó que no había recibido información adecuada del caso por parte de Administración. "Los hechos son indiscutibles, el demandante Abrego García no debió haber sido deportado", reconoció Reuveni ante el tribunal federal.
Cuando se le preguntó por qué el Gobierno no puede facilitar el regreso de Abrego García, Reuveni admitió que había planteado la misma pregunta a la Administración, pero no había recibido respuesta. El abogado expresó su "frustración" en varias ocasiones respecto a la falta de cooperación gubernamental en este asunto.
Después de los argumentos presentados el viernes, Reuveni fue puesto en licencia administrativa. En un documento posterior, Sauer comentó que los comentarios de Reuveni eran "inapropiados" y "no reflejan la posición de los Estados Unidos". @mundiario

