Rumanía repetirá en marzo las elecciones presidenciales anuladas por presunta injerencia

El Tribunal Constitucional invalidó la segunda vuelta de los comicios en medio de las sospechas de que la victoria en primera ronda del prorruso Calin Georgescu fue influida por un actor “estatal” externo.
Calin Georgescu, candidato a la presidencia de Rumanía. / @paulkenyonTV
Calin Georgescu, candidato a la presidencia de Rumanía. / @paulkenyonTV

El Gobierno de Rumanía prevé repetir la primera vuelta de las elecciones presidenciales el 23 de marzo, mientras que la segunda vuelta tendría lugar el 6 de abril, según informaron fuentes gubernamentales este lunes. Esta decisión surge después de que el Tribunal Constitucional anulara la primera vuelta, celebrada a finales de noviembre, por sospechas de injerencia “estatal” extranjera en el proceso electoral. El anuncio oficial será aprobado en la primera sesión del Ejecutivo a partir del 8 de enero, según confirmaron las mismas fuentes.

La anulación del proceso electoral inicial se debió a irregularidades vinculadas al triunfo del candidato ultranacionalista y filorruso Calin Georgescu, quien habría ganado de manera inesperada gracias a una estrategia centrada en la red social TikTok. Georgescu, cuyo resultado generó conmoción en el país, ha recurrido la decisión del Constitucional ante el Tribunal de Apelación de Bucarest.

Mientras tanto, cerca de 1.000 manifestantes se congregaron este lunes frente a la institución judicial para expresar su apoyo al político, respaldado por fuerzas de extrema derecha como la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) y la eurodiputada Diana Sosoaca.

Una reciente encuesta realizada por la firma IRES muestra que, de no haberse cancelado la segunda vuelta, el 48 % de los votantes habrían optado por Georgescu frente al 29 % que respaldaría a Elena Lasconi, la candidata proeuropea y liberal de centroderecha. Además, el 60 % de los encuestados consideran que la anulación de los comicios fue una mala decisión que perjudicará al país y fortalecerá el sentimiento nacionalista.

Sospechas de injerencia extranjera y ciberataques

El Gobierno de coalición proeuropeo, integrado por el Partido Social Demócrata (PSD), el Partido Nacional Liberal (PNL) y la minoría húngara (UDMR), ha confirmado que su candidato será Crin Antonescu, una figura controvertida conocida por sus intentos de destitución contra el expresidente Traian Basescu en 2012.

A su vez, Lasconi y Nicusor Dan, actual alcalde de Bucarest, han ratificado sus candidaturas. Por otro lado, Georgescu ha expresado su intención de participar nuevamente, mientras que George Simion, líder de la AUR, lo respaldará y solo competirá si Georgescu es impedido judicialmente de concurrir en los comicios después de las presuntas irregularidades en su campaña.

El Constitucional basó su decisión de anular la primera vuelta en informes del servicio secreto que revelan posibles violaciones a la legislación electoral. Según estos documentos, Georgescu habría recibido un millón de euros de un empresario para financiar su campaña en TikTok, sin informar de estos fondos a la Autoridad Electoral Permanente.

Además, análisis desclasificados por el Consejo Supremo de Defensa indican que Rumanía fue objetivo de ciberataques a la infraestructura informática y tecnológica que utiliza el país como plataforma cibernética electoral, y que también ha sido blanco de “acciones híbridas agresivas” que atribuye a Rusia.

Advertencias de los servicios de inteligencia

El Servicio de Inteligencia Exterior (SIE) advirtió de que Rumanía “se ha convertido en una prioridad para las acciones hostiles de Rusia”, y de que “hay un interés creciente en el Kremlin por influir en el estado de ánimo y la agenda de la sociedad rumana en un contexto electoral”.

Estas operaciones incluyen propaganda, desinformación y apoyo a candidatos euroescépticos, además de fomentar movimientos antisistema e incluso “involucrándose en protestas que configuran la agenda pública”. Según el SIE, el objetivo sería reducir el apoyo rumano a Ucrania y debilitar la cohesión europea.

Con las fechas provisionales para la repetición de los comicios y un panorama político polarizado, Rumanía enfrenta un periodo de incertidumbre. La anulación de la primera vuelta y las denuncias de injerencia extranjera han generado tensiones entre los partidos y aumentado la atención internacional sobre el país. @mundiario

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