Rumanía: los partidos europeístas pactan para bloquear a la extrema derecha en el Gobierno

Las cinco grandes formaciones proeuropeas, que suman más del 65% de los escaños en el Parlamento, se han unido para intentar formar un Gobierno de coalición ante el auge de los ultranacionalistas y prorrusos.
Protestas en Bucarest, Rumanía contra el candidato Calin Georgescu. / RR.SS
Protestas en Bucarest, Rumanía contra el candidato Calin Georgescu. / RR.SS

Los principales partidos europeístas de Rumanía han acordado formar una coalición de Gobierno para evitar que la extrema derecha alcance el poder tras las recientes elecciones legislativas. Este acuerdo incluye además la presentación de un candidato único para las elecciones presidenciales reprogramadas, previstas para el primer trimestre de 2025, luego de la anulación de los resultados de la primera vuelta por parte del Tribunal Constitucional debido a las acusaciones de interferencia extranjera.

El Partido Social Demócrata (PSD), el Partido Nacional Liberal (PNL), la Unión Salvar Rumania (USR), la Unión Democrática de los Húngaros de Rumania (UDMR) y el Grupo Parlamentario de las Minorías, que suman más del 65% de los escaños en el Parlamento rumano, se han unido para formar un Gobierno de coalición. En un comunicado conjunto, las fuerzas proeuropeas reafirmaron su compromiso con "la formación de una mayoría parlamentaria y un gobierno proeuropeos y el respaldo de un posible candidato proeuropeo común en las elecciones presidenciales".

El Tribunal Constitucional anuló la primera vuelta de las elecciones presidenciales celebrada el 24 de noviembre, después de que los servicios de inteligencia revelaran una campaña de desinformación e interferencia extranjera, atribuida a Rusia, en favor del candidato ultranacionalista Calin Georgescu. Georgescu había obtenido casi el 23% de los votos rompiendo con todas las expectativas de las proyecciones electorales, superando a la candidata de la USR, Elena Lasconi, quien quedó en segundo lugar tras superar a los favoritos de la primera vuelta.

Las nuevas elecciones presidenciales están en proceso de reprogramación, mientras que el presidente Klaus Iohannis permanecerá en el cargo hasta que se elija a su sucesor.

Aunque las negociaciones entre los partidos proeuropeos avanzan, aún no se ha definido el candidato presidencial común. Los líderes de las principales fuerzas políticas, como Marcel Ciolacu (PSD), Ilie Bolojan (PNL) y Elena Lasconi (USR), han señalado que priorizarán la elección de un perfil capaz de unir al electorado. Lasconi, una de las favoritas, expresó su compromiso con la estabilidad: "Rumanía atraviesa un momento difícil, pero saldremos adelante con medidas firmes y diálogo", afirmó en redes sociales.

Mientras tanto, los partidos extremistas, encabezados por la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), han intensificado sus críticas al bloque proeuropeo. George Simion, líder del AUR, calificó la alianza como "un complot globalista" y llamó a la formación de un frente soberanista. "Vengan, formemos un bloque soberanista único. Vengan al Movimiento por el Renacimiento y la Reconstrucción de Rumanía. Vengan a la Alianza por la Unidad de los Rumanos. Sé que tenemos muchas divergencias o diferencias, pero sed humanos y comprended que por encima de todo debemos poner el interés de la patria", declaró Simion en un vídeo publicado en sus redes sociales.

La AUR, que se convirtió en la segunda fuerza parlamentaria con 63 escaños, junto a los partidos SOS y POT, representa un desafío significativo para la nueva coalición, que deberá lidiar con una oposición con un gran auge en las redes sociales.

Un Parlamento divido

El Parlamento rumano, donde las fuerzas proeuropeas dominan pero enfrentan una oposición extrema creciente, se reunirá en los próximos días para acordar un programa de gobierno común. Sin embargo, las diferencias ideológicas entre los socios de la coalición, sumadas a la presión de los grupos ultranacionalistas, plantean retos considerables para garantizar la estabilidad y la gobernabilidad.

La formación de este bloque proeuropeo tiene implicaciones importantes para la política regional, especialmente dado el papel de Rumanía como un bastión clave de la OTAN en el este de Europa. La anulación de las elecciones presidenciales y la lucha contra la interferencia rusa resaltan los desafíos de seguridad y los riesgos de influencia que enfrenta este país que es una pieza fundamental de la Alianza.

En busca de la estabilidad, el presidente saliente convocó al Parlamento para acelerar la formación del nuevo Gobierno y garantizar la repetición de las elecciones presidenciales en un contexto más seguro y transparente. @mundiario

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