La ONU impulsa la solución de dos Estados mientras Israel y Estados Unidos se oponen
La Asamblea General de la ONU aprobó recientemente la “Declaración de Nueva York”, un documento respaldado por 142 países, destinado a revitalizar la llamada solución de dos Estados entre Israel y Palestina. La resolución condena explícitamente los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, exige la liberación de los rehenes y propone que la Autoridad Palestina recupere el control de Gaza, excluyendo cualquier papel de Hamas en el futuro inmediato.
Este paso representa un intento de la comunidad internacional de establecer un marco diplomático que permita la creación de un Estado palestino soberano, democrático y económicamente viable. La resolución también contempla la posible presencia de una misiónhamás internacional temporal para garantizar la seguridad civil y apoyar las instituciones palestinas.
Tensiones y resistencias a la resolución
Pese a su amplia aprobación, la declaración encontró una fuerte oposición. Israel calificó la votación como un “circo político desconectado de la realidad”, acusando a la ONU de incentivar a Hamas a continuar con los combates. Estados Unidos también se manifestó en contra, al igual que países como Argentina bajo la presidencia de Javier Milei, que ha cambiado radicalmente la postura histórica argentina de reconocimiento a Palestina.
El rechazo se basa, según sus críticos, en que la resolución no aborda de manera directa la amenaza de Hamas como organización armada, y que podría interpretarse como un incentivo indirecto para la continuación del conflicto. Sin embargo, la declaración busca diferenciar entre Hamas y la Autoridad Palestina, ofreciendo un camino hacia la reconstrucción y la paz basado en actores legítimos y reconocidos internacionalmente.
Hacia un camino de paz sostenible
El respaldo de la resolución por parte de Francia, Arabia Saudí y cerca de tres cuartas partes de los Estados miembros de la ONU refleja un consenso internacional sobre la necesidad de retomar la solución de dos Estados. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha subrayado que se trata de un “camino irreversible hacia la paz” y ha señalado la importancia de transformar la declaración en un plan de acción concreto con medidas políticas, económicas y de seguridad.
El futuro de esta iniciativa dependerá de la presión internacional sobre Israel para detener la expansión de asentamientos y garantizar un alto el fuego efectivo, así como del compromiso de la Autoridad Palestina para asumir el control efectivo en Gaza. La comunidad internacional tiene la responsabilidad de acompañar estos procesos para que los derechos de los palestinos se consoliden de manera tangible y no queden solo en declaraciones simbólicas.
La Declaración de Nueva York no es un acto de parcialidad, sino un intento de equilibrar justicia, seguridad y derechos humanos en un conflicto marcado por décadas de violencia y ocupación. Transformar esta resolución en resultados concretos será la verdadera prueba de voluntad política internacional y la esperanza para millones de personas que viven bajo la amenaza constante de guerra y desplazamiento.@mundiario



