Claves de la Conferencia de Seguridad de Múnich: Ucrania, Oriente Próximo y el Indo-Pacífico

La primera gran cumbre internacional desde la vuelta de Trump al poder permitirá demostrar las líneas generales de una nueva y desconcertante política exterior de EE UU que mantiene al mundo en vilo.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania en Bruselas. / Consejo Europeo
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania en Bruselas. / Consejo Europeo

La Conferencia de Seguridad de Múnich reúne este fin de semana a cientos de líderes y delegados de todo el mundo en Alemania, con los conflictos en Ucrania, Oriente Próximo, Sudán y la República Democrática del Congo como principales puntos de discusión. La creciente tensión en la región del Indo-Pacífico también ocupará un lugar destacado en la agenda.

Este encuentro supone la primera gran cumbre internacional de la nueva administración estadounidense bajo la presidencia de Donald Trump. La política exterior de Washington es objeto de especulación, en particular por el enfoque de “América Primero” defendido por Trump, lo que ha generado incertidumbre sobre posibles cambios en la estrategia global de EE UU.

La delegación de EE UU en la cumbre está encabezada por el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Keith Kellog y el secretario de Defensa Pete Hegseth. Christoph Heusgen, presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, destacó la relevancia de esta participación: “estamos muy contentos de contar con una fuerte representación tanto del nuevo Gobierno estadounidense como del Congreso. La visión de Estados Unidos estará presente en el escenario junto con las perspectivas europeas y de otras regiones”.

El vicepresidente Vance tiene previsto reunirse con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en un momento en que la guerra en Ucrania entra en su cuarto año y Washington ya ha movido ficha para iniciar las negociaciones para zanjar la guerra, de manera inminente.

Zelenski ha señalado que su administración comparte una “visión común” con el Gobierno de Trump respecto a cómo frenar a Rusia y garantizar la seguridad de Ucrania. Sin embargo, las declaraciones de Hegseth, jefe del Pentágono, han generado preocupación en Kiev. Hegseth descartó el despliegue de tropas estadounidenses en territorio ucraniano, incluso en un eventual acuerdo de alto el fuego, y calificó de “poco realista” la posibilidad de que Ucrania recupere sus fronteras previas a 2014, antes de la anexión ilegal de Rusia de sobre la península de Crimea.

Postura de los aliados de la OTAN

El tono del presidente Trump ha sido seguido de cerca por sus aliados europeos. Aunque Trump ha generado inquietud con sus declaraciones sobre la guerra comercial y escalada de aranceles, su retórica respecto a Ucrania y la OTAN ha sido más moderada de lo esperado. No ha repetido su amenaza de retirar a EE UU de la Alianza Atlántica y, aunque ha insistido en que Europa debe aumentar su gasto en defensa, en esto muchos coinciden con él.

Sin embargo, por ahora el aparente desdén de la Administración Trump hacia el papel de Ucrania en las negociaciones y la decisión de reabrir canales de comunicación con Putin han generado inquietud en Europa, que observa con estupor cómo se queda sin asiento reservado en la mesa de negociación.

Uno de los debates clave en Múnich será el papel de Europa en un posible alto el fuego en Ucrania. El presidente francés, Emmanuel Macron, y el líder democristiano alemán Friedrich Merz, quien podría convertirse en el próximo canciller, han expresado su disposición a enviar tropas para garantizar la estabilidad en la región si se logra un acuerdo de paz.

China y las tensiones en el Indo-Pacífico

Otro de los temas destacados en la cumbre será la creciente influencia de China y las fricciones en la región del Indo-Pacífico. Pekín ha enviado una amplia delegación a Múnich y ha acogido con satisfacción el informe oficial de la conferencia, que reconoce la “multipolarización del orden internacional”. Según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Guo Jiakun, esto refleja un creciente reconocimiento de un sistema global más equilibrado.

El contexto es especialmente tenso tras el reciente paso de dos buques de guerra estadounidenses por el estrecho de Taiwán, lo que provocó una dura reacción de Pekín. China ha intensificado su actividad militar en torno a Taiwán, a la que considera una provincia separatista, mientras que Taipéi insiste en su soberanía. En esta constante de tensiones, el secretario de Estado Rubio tiene previsto celebrar una reunión trilateral con sus homólogos de Japón y Corea del Sur en los márgenes de la conferencia en Múnich.

La crisis en Gaza y otras prioridades de la cumbre

El conflicto en el Levante también será un tema clave en la conferencia, en medio de temores de que el frágil alto el fuego entre Israel y Hamás se rompa. Una de las declaraciones más controvertidas ha sido la sugerencia de Trump de que los palestinos deberían abandonar Gaza en medio de su plan para, además de apoderarse la Franja, convertirla en la “Riviera de Oriente Próximo” lo que ha generado inquietud entre los aliados europeos.

Además de los conflictos en Ucrania, Oriente Próximo y el Indo-Pacífico, la cumbre abordará la guerra civil Sudán y la lucha que libra el Ejército de la República Democrática del Congo contra la guerrilla del M-23 apoyada por Ruanda, así como desafíos globales como el cambio climático, la seguridad energética y el impacto de la inteligencia artificial en la geopolítica. Con una agenda cargada y la atención del mundo puesta en Múnich, las conclusiones de esta cumbre podrían marcar el rumbo de la política internacional en los próximos meses. @mundiario

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