Bolivia anuncia acciones legales contra Evo Morales por presunto intento de golpe de Estado

El exmandatario boliviano, quien lidera una marcha de protesta contra Luis Arce, enfrenta graves acusaciones. El ministro de Justicia, Iván Lima, afirmó que debe ser procesado.
Evo Morales. / RR.SS
Evo Morales. / RR.SS

El conflicto político en Bolivia ha escalado tras las recientes movilizaciones encabezadas por Evo Morales. El exmandatario boliviano, quien lidera una marcha en protesta contra el gobierno de Luis Arce, enfrenta graves acusaciones de intento de golpe de Estado. El ministro de Justicia, Iván Lima, ha confirmado que se emprenderán acciones legales contra Morales, calificando sus acciones como "golpistas".

Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS) y expresidente de Bolivia, ha encabezado una movilización en protesta por la gestión del actual presidente, Luis Arce. Las demandas de la marcha se centran en la situación económica del país, el desabastecimiento de combustible y la posible inhabilitación de Morales como candidato en las elecciones presidenciales de 2025. A pesar de que Morales ha declarado que esta movilización no tiene fines electorales, sus palabras y declaraciones durante la marcha han generado esceptisismo.

En su discurso inaugural, Morales insinuó sobre una posible sucesión presidencial, y mencionó al presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, como "el tercer hombre del Estado", lo que ha generado preocupación en el gobierno. “Si el primer y el segundo hombre abandonan al pueblo, está el tercer hombre del Estado, (el) hermano Andrónico Rodríguez (está) con nosotros”, declaró.

El ministro de Justicia, Iván Lima, ha acusado directamente a Evo Morales de liderar un intento de golpe de Estado. En declaraciones a medios locales, Lima afirmó: "Como golpista, Morales debe ser procesado legalmente. Ahora es un ciudadano que deberá responder ante la justicia por sus acciones". El ministro también indicó que el "ciclo político de Morales está llegando a su fin" y aseguró que el gobierno actuará "con toda la fuerza del Estado" para proteger la democracia y evitar cualquier intento de ruptura.

Las declaraciones de Lima fueron respaldadas por el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, quien calificó a Morales como un "golpista confeso". En una conferencia de prensa, Del Castillo aseguró que Morales está buscando desestabilizar el país y alertó a la comunidad internacional sobre los peligros que representa su movilización. "Evo Morales ha pasado de ser una víctima de un golpe de Estado a ser un golpista confeso que busca destruir la democracia en nuestro país", subrayó.

A pesar de las acusaciones, Evo Morales no ha respondido de manera directa a los señalamientos del gobierno. Sin embargo, en su cuenta de X, el expresidente reiteró que la marcha no es en su beneficio personal, sino por las demandas del pueblo boliviano. "Esta marcha no es por Evo Morales, es la de un pueblo cansado de la crisis económica, del desabastecimiento del combustible y de la manipulación de las instituciones del Estado", escribió antes de continuar con la segunda jornada de la movilización.

La marcha, que inició el pasado martes desde Caracollo (Oruro) y se dirige hacia La Paz, ha sido escenario de enfrentamientos entre simpatizantes de Morales y seguidores del presidente Luis Arce. Durante el primer día de caminata, se registraron violentos choques a la altura de Vila Vila, donde un grupo de personas intentó bloquear el paso de la marcha. Según la Defensoría del Pueblo, al menos 17 personas resultaron heridas en los enfrentamientos.

La movilización continúa avanzando a un ritmo de aproximadamente 30 kilómetros por día, con la meta de llegar a la sede de gobierno en La Paz el 23 de septiembre. La jornada de este miércoles comenzó en la localidad de Panduro, en Oruro, con cientos de manifestantes decididos a continuar su protesta pese a las advertencias del gobierno. @mundiario

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