El ataque en Alemania sacude la recta final de la campaña con la inmigración en el foco

El atentado perpetrado por un solicitante de asilo contra una manifestación sindical que dejó 28 heridos en la víspera de la Conferencia de Seguridad de Múnich da alas a que la ultraderecha endurezca su discurso.
Friedrich Merz, líder de la CDU y Olaf Scholz, canciller de Alemania. / Mundiario
Friedrich Merz, líder de la CDU y Olaf Scholz, canciller de Alemania. / Mundiario

El ataque perpetrado el jueves contra una manifestación sindical en Múnich por un solicitante de asilo afgano ha generado un intenso debate en entrando en la recta final de la campaña para las elecciones generales en Alemania, previstas para el 23 de febrero. La agresión, en la que el atacante arrolló con un coche blanco a la multitud, dejó al menos 28 heridos, algunos en estado crítico.

El agresor, un joven de 24 años con antecedentes policiales, fue detenido en el lugar de los hechos. Aunque las autoridades aún no han determinado su motivación, la unidad antiterrorista de Baviera ha asumido la investigación del caso. Este nuevo episodio de violencia se suma a una serie de ataques recientes cometidos por ciudadanos extranjeros en Alemania, lo que ha intensificado el debate sobre la política migratoria del país.

El líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y favorito para convertirse en el próximo canciller, Friedrich Merz, reaccionó con contundencia en la red social X. “Aplicaremos la ley y el orden de manera consistente. Todo el mundo debe volver a sentirse seguro en nuestro país. Alemania tiene que cambiar”, afirmó el candidato conservador. En la misma línea, el ministro presidente de Baviera, Markus Söder, de la Unión Social Cristiana (CSU), calificó el suceso como un probable “ataque terrorista” y pidió endurecer las medidas de seguridad. “No podemos seguir pasando de un ataque a otro sin tomar medidas”, advirtió.

El ataque en Múnich se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad. En enero, un afgano de 28 años asesinó a un niño de dos años y a un hombre en un ataque con arma blanca contra un grupo escolar en la ciudad de Aschaffenburg, en el sur del país. En diciembre, un ciudadano saudí embistió con un camión un mercado navideño en Magdeburgo, dejando cinco muertos y 200 heridos.

La inmigración en la agenda política

El partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha aprovechado el incidente para reforzar su discurso contra la inmigración, su tema bandera. Su líder, Alice Weidel, se pronunció rápidamente en X preguntándose si “¿esto tiene que seguir así?” y reclamando que “¡necesitamos un giro en la política migratoria ahora!”. Desde la cuenta oficial del partido, la formación acusó al Gobierno de no expulsar a los solicitantes de asilo considerados peligrosos, en referencia al ataque de Aschaffenburg, cuyo autor tenía una orden de deportación que nunca fue ejecutada.

Ante la creciente presión política, el canciller Olaf Scholz, del Partido Socialdemócrata (SPD), también se pronunció durante un acto de campaña en Fürth, en el norte de Baviera. “Este hombre no puede esperar ninguna indulgencia… debe ser castigado y debe abandonar el país”. Con esta declaración, Scholz busca contrarrestar las críticas de la oposición y evitar que la ultraderecha capitalice el descontento popular.

Por su parte, el candidato de Los Verdes a la Cancillería, el ministro de Economía Robert Habeck, adoptó un tono más cauto. Aunque expresó su conmoción por el ataque, pidió evitar juicios precipitados hasta que se esclarezcan los hechos. “Es fundamental que aclaremos rápidamente todos los detalles de este acto horrendo”, afirmó en un mensaje en X.

El atentado se produce a solo unos días de la Conferencia de Seguridad de Múnich, un evento de alto perfil que reunirá a decenas de líderes mundiales y altos diplomáticos, incluidos el canciller Scholz y el vicepresidente de EE UU, J.D. Vance. Aunque las autoridades han asegurado que no existen indicios de que el ataque esté vinculado al evento, han anunciado una revisión de las medidas de seguridad.

En plena recta final de la campaña electoral, el ataque ha reavivado el debate sobre la inmigración y la seguridad en Alemania, un tema clave que podría influir en el resultado de los comicios. Con un electorado cada vez más polarizado, los distintos partidos buscan posicionarse en un escenario donde la seguridad y la política migratoria están en el centro de la discusión. @mundiario

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