Trump promete una UFC histórica en la Casa Blanca con hasta nueve títulos en juego
Donald Trump quiere llevar la UFC más allá de cualquier límite conocido y apunta a un espectáculo sin precedentes para junio de 2026. En pleno 250º aniversario de Estados Unidos, el mandatario ha revelado que la promotora organizará en la Casa Blanca un evento numerado con hasta nueve combates por el título. Una ambición difícil de igualar incluso para la empresa reina del MMA mundial, que ha encontrado en Trump y Dana White una alianza de impacto global.
“Habrá ocho o nueve peleas de campeonato, las más grandes jamás celebradas”, adelantó el presidente desde el Kennedy Center. La idea parece desafiar la lógica: la UFC solo dispone de once divisiones entre categorías masculinas y femeninas. Sin embargo, Trump afirma que la organización lleva meses “reteniendo peleas” para vestir la noche de un aura legendaria. La intención es montar un festival deportivo y político sin precedentes.
Según los planes revelados, unas 6.000 personas presenciarán la velada desde los propios jardines de la Casa Blanca, mientras que más de 100.000 seguirán el evento desde pantallas gigantes colocadas en la Explanada. El montaje promete ser monumental, propio de un presidente obsesionado con convertir cualquier gesto en un golpe de efecto. La demanda de invitaciones ya desborda a la organización, que no venderá entradas y gestionará el acceso como un privilegio diplomático.
La elección del día tampoco es casual: el evento coincidirá con el 80º cumpleaños del propio Trump. Desde TKO, matriz de la UFC, su CEO Mark Shapiro no duda en calificar la velada como “un evento con esteroides”. La compañía quiere aprovechar la sinergia institucional, el tirón mediático del aniversario y el retorno de varias estrellas para convertir la cita en un hito irrepetible en la historia del deporte de combate.
Falta por confirmar qué campeonatos entrarán en la cartelera y cuántos luchadores aceptarán retrasar sus defensas para formar parte del espectáculo. Lo que sí parece garantizado es que Trump y Dana White han decidido reescribir el manual del show business deportivo. La Casa Blanca será un octágono monumental, y el mundo entero mirará hacia Washington en una noche diseñada para romper todos los moldes. @mundiario


