Paddy Pimblett sorprende y baja el tono con Ilia Topuria por su delicado momento familiar

El británico peleará por el título interino ante Gaethje mientras Ilia se mantiene fuera del octágono.
Paddy Pimblett. / Instagram: theufcbaddy
Paddy Pimblett. / Instagram: theufcbaddy

Paddy Pimblett, uno de los antagonistas más ruidosos de Ilia Topuria en la UFC, ha sorprendido con un inesperado cambio de tono. El inglés decidió apartar momentáneamente la guerra verbal y enviar un mensaje de apoyo al doble campeón hispano-georgiano, que atraviesa un momento personal crítico tras anunciar un parón indefinido para centrarse en su familia. “No somos amigos, pero le deseo lo mejor. Esto no va de peleas”, aseguró el británico.

La tregua resulta significativa porque la rivalidad entre ambos viene de lejos. Desde aquel comentario ofensivo de Pimblett hacia Georgia en 2022, que desencadenó un encontronazo físico en un hotel londinense, sus carreras han estado marcadas por la tensión constante. Los cruces dialécticos calentaron durante años una pelea que parecía inevitable y que la UFC ya planeaba para abrir la temporada 2026 con el UFC 324.

La realidad cambió con el anuncio de Topuria, cuya ausencia obligó a improvisar un cinturón interino del peso ligero. Pimblett se enfrentará a Justin Gaethje en enero, en el primer gran evento bajo el contrato televisivo con Paramount. El ganador deberá unificar títulos con Topuria cuando el campeón regrese en primavera o verano, si las circunstancias personales se lo permiten. El británico, pese a sus palabras de respeto, aprovechó para marcar territorio.

“Si gano, seré el campeón. Me da igual que ponga interino”, deslizó Pimblett, dejando claro que su ambición no entiende de pausas ni sentimentalismos. “No haré como Justin, no tiraré el cinturón al suelo. Será mi cinturón mientras Ilia esté fuera”, remató, en declaraciones a Full Send. Aunque su mensaje convivió con apoyo genuino, también evidenció que la rivalidad sigue latente bajo la superficie.

En el universo MMA, Topuria ha recibido un apoyo casi unánime, desde Holloway hasta O’Malley, salvo la voz discordante de Arman Tsarukyan, que ha cuestionado la veracidad del parón. El Matador, sin embargo, continúa blindado por el respeto de la élite y por un legado que ya intimida al resto de la división. Su historia con Pimblett, congelada por necesidad, amenaza con reactivarse en cuanto el campeón vuelva a pisar la jaula. @mundiario

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