Guillermo, Kate y la decisión que los acerca más al trono británico
Los meses tétricos de la familia real no parecen acabar, pero los Cambridge están dispuesto a convertirse en la pareja insigne de la monarquía en medio de tantas tormentas.
Isabel II ha decidido descansar alejada de todos por unos días en Sandringham House, la casa de campo de la monarca donde pasa sus vacaciones, pero específicamente dicen que se ha refugiado en una casita lejos de la casa principal, el lugar donde el príncipe Felipe de Edimburgo pasó sus últimos años de vida tras su retiro en 2017.
La monarca británica ha tenido unos meses complicados, no solo por sus problemas de salud, también por la muerte de su esposo, la partida y polémica de los duques de Sussex o el escándalo de abusos sexual del príncipe Andrés que estalló con la llegada de enero.
Entre tanta oscuridad que rodea a la familia real, quienes aportan un poco de luz son los Cambridge. Nos referimos a la familia conformada por el príncipe Guillermo y Kate Middleton junto a sus tres hijos, George, Charlotte y Louis. Empezando el año, han sido Kate y Guillermo los encargados de presentar la mejor cara de la familia y todo apunta a que empezarán a tomar más relevancia en los próximos meses.
Primero están los rumores que señalan que Kate se hará con algunos de los patronazgos que Isabel II quitó a las príncipes Harry y Andrés, y luego el papel de Guillermo como futuro príncipe de Gales. Ante la inminente subida de trabajo, parece que la pareja está planeando una mudanza necesaria para estar más cerca de Londres sin que esto afecte la vida diaria de sus hijos.
Los duques de Cambridge poseen dos residencias oficiales. Está su apartamento en el Palacio de Kensington en Londres y su casa de cambo Amner Hall, en Norfolk, en los terrenos de Sandringham House. Meses atrás saltó la noticia de que Isabel había solicitado al príncipe Guillermo que dejara de trasladarse en helicóptero entre Londres y Norfolk, en especial, cuando estaba acompañado de toda su familia ya que esto alteraría de forma imprudente la línea de sucesión.
Ambos lugares se encuentran a una hora de distancia y el viaje en helicóptero les facilita las cosas a la pareja, pero dado que ahora tendrán más tareas y la petición de la monarca es firme, todo indica que los duques tienen en la mira una mudanza a Windsor, lugar donde actualmente reside gran parte de la familia real y que queda a 25 minutos de distancia de su base en Londres.
“Se mudarán a Berkshire y comenzarán una vida tranquila en el campo", afirma una fuente a The Telegraph, debido a que en “esta etapa de su vida, los suburbios tienen mucho sentido". La pareja tendría los ojos puestos en Fort Belvedere, una antigua residencia real que posee una llamativa torre que seguramente será entretenida para los príncipes George y Louis y la princesa Charlotte; pero también es reconocida por haber sido la residencia oficial de Eduardo VIII, el tío de Isabel II que abdicó por amor y terminó convirtiéndose en el duque de Windsor.
Esta mudanza acercaría a los duques a ambas partes de sus familias, ya que Windsor es el lugar donde se ha instalado la monarca desde que comenzó la pandemia y también es el lugar donde los padres de Kate mantienen una residencia al igual que su hermana, Pippa Middleton.
Por último, la movida de los Cambridge también serviría para reinterpretar sus papeles dentro de la monarquía tras tantas polémicas. Ellos son los más populares de la familia junto a la reina, por tanto, el peso de la Corona recae en ellos. Quedará por ver cómo se organizarán y distribuirán los papeles dentro del resto de la familia. @mundiario