Enrique y Andrés de Inglaterra: los invitados incómodos de la coronación de Carlos III

El hijo rebelde y el hermano repudiado del Rey han pasado totalmente desapercibidos en la ceremonia y, como se esperaba, no han acompañado al resto de familia en el tradicional saludo desde el balcón de Buckingham. 
Enrique y Andrés de Inglaterra en la coronación de Carlos III. / Twitter.
Enrique y Andrés de Inglaterra en la coronación de Carlos III. / Twitter

Reino Unido ha asistido este sábado 6 de mayo a un momento histórico: la primera coronación de la monarquía británica en 70 años. Carlos III ha sido entronizado ante 2.000 invitados en la abadía de Westminster, una multitud de ciudadanos que han celebrado la fecha bajo la lluvia intermitente de Londres y millones de espectadores alrededor del mundo desde sus pantallas. 

Una jornada inolvidable que ha dejado varias imágenes icónicas, como la del monarca siendo investido con la corona de San Eduardo al grito de “Dios salve al rey", la de la procesión de los reyes en el Carruaje de Estado Dorado, el más antiguo y valioso de la monarquía; o la del tradicional saludo del soberano y su consorte desde el balcón principal del palacio de Buckingham.

Este momento había despertado un enorme interés entre los seguidores de la coronación, no solo porque marcaría el primer saludo de Carlos y Camila, ya coronados, a su pueblo, sino porque no estaba claro qué miembros de la familia real británica acompañarían a los monarcas en ese encuentro con la multitud. Al final, se han cumplido los pronósticos: ni el príncipe Enrique ni el príncipe Andrés, los dos invitados incómodos de este evento, han sido invitados a subir al balcón junto a la familia.

 

Enrique y Andrés, invisibles

De hecho, el hijo rebelde y el hermano repudiado del Rey han pasado totalmente desapercibidos durante la ceremonia. El duque de Sussex, que viajó sin su familia a Londres, entró solo a la abadía de Westminster y quedó relegado a la tercera de asientos, cerca de sus primas, las princesas Eugenia y Beatriz... y lo suficientemente lejos de la segunda pareja protagonista del día: Guillermo y Kate.

Una fuente citada por The Sun aseguró que “hubo conversaciones sobre la posibilidad de organizar los asientos por orden de sucesión”, lo que habría dejado a Enrique, quinto en la línea de sucesión, en primera fila junto a su hermano y su cuñada, algo que finalmente no sucedió, y que en cierta forma demuestra que la interna entre Carlos III y su hijo menor persiste. 

Y como habían adelantado sus portavoces oficiosos, Enrique ha dejado Londres apenas ha culminado la ceremonia: su objetivo era regresar lo más pronto posible a EE UU para celebrar el cumpleaños de su hijo mayor, Archie, en su casa de Montecito, en California.

 

Por su parte, el príncipe Andrés, que fue despojado por la reina Isabel de todas las afiliaciones militares y los patrocinios reales, y retirado de la vida pública tras ser salpicado por los escándalos sexuales de Jeffrey Epstein, también fue prácticamente invisible en el acto.

Por lo único que ha llamado la atención el duque de York ha sido por su atuendo, ya que vistió la Orden de la Jarretera, la más alta de caballería del imperio británico.

Así, Enrique y Andrés de Inglaterra han quedado absolutamente fuera de las fotos oficiales de la coronación... y Carlos III respira aliviado. @mundiario 

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