La FIA refuerza los controles en Austin para evitar que alguna escudería incurra en trampas
La Fórmula 1 se encuentra inmersa en un nuevo misterio técnico que ha sacudido el paddock antes del Gran Premio de Estados Unidos en Austin. La FIA ha iniciado una investigación tras recibir quejas de varios equipos, quienes sospechan que una escudería podría haber manipulado la altura del “T-tray” o bib delantero, logrando ventajas entre la clasificación y la carrera, sin infringir abiertamente las normativas.
Este posible ajuste ofrecería beneficios clave al adaptar la altura del coche a las exigencias de cada momento: una configuración más baja para vueltas rápidas con poco combustible y otra más elevada para resistir la carga de una carrera completa. Sin embargo, cualquier alteración de este tipo violaría el reglamento técnico, que prohíbe cambios aerodinámicos en Parc Fermé, salvo en el alerón delantero.
Aunque la FIA no ha encontrado pruebas concluyentes de que alguna escudería haya utilizado este truco, ha decidido endurecer los controles desde este fin de semana. Se baraja la posibilidad de emplear **sellos de seguridad** en los dispositivos relacionados con el bib delantero para garantizar que no se modifique su configuración durante las inspecciones rutinarias.
El reglamento de la Fórmula 1 establece que las piezas no pueden modificarse sin el uso de herramientas, lo que hace más alarmante la sospecha de un sistema ajustable desde el interior del coche o mediante pequeños retoques mecánicos imperceptibles. La FIA ha subrayado su compromiso con la integridad del deporte y ha anunciado procedimientos más rigurosos para detectar cualquier irregularidad en futuras carreras.
Con seis Grandes Premios restantes y ambos campeonatos aún en disputa, el control sobre estos aspectos técnicos será crucial. Cualquier intento de obtener una ventaja ilegal podría cambiar drásticamente el curso de la temporada, lo que añade aún más emoción e intriga al cierre del calendario. @mundiario


