Semana horribilis en el PSdeG tras la hecatombe electoral
La fuerte caída electoral del PSdeG en las últimas elecciones autonómicas hasta su mínimo histórico implica una etapa de dificultades que se suceden entre los socialistas gallegos. La última semana es un ejemplo de la suma de tensiones y disgustos existentes en la organización.
Comenzaba con el cambio de dependencias en el Parlamento de Galicia. Los socialistas tuvieron que ceder sus instalaciones al BNG, que ahora casi los triplica en número de diputados. Mientras los principales dirigentes del PSdeG evitaron hacer acto de presencia en la Cámara el día de la mudanza -Lara Méndez compareció desde Monforte- fueron las trabajadoras del grupo parlamentario las encargadas de ejecutar ese traslado que evidencia la pérdida de relevancia de los socialistas.
Tensiones con el alcalde de Vigo
A nadie pasa desapercibido que la decisión de Besteiro de romper el acuerdo que tenía con la agrupación de Vigo para incorporar a Gonzalo Caballero en puesto de salida en la candidatura socialista europea va a traer cola. Por una parte, supone una confrontación con el alcalde de Vigo, Abel Caballero, que se involucró en las elecciones autonómicas hasta compartir fotos de cartel con Besteiro en la ciudad olívica. Cierto es que el BNG superó a los socialistas en todas las ciudades gallegas, pero fue en Vigo donde el PSdeG consiguió el mayor porcentaje de votos entre las siete urbes, incluso más que en Lugo. La influencia de Abel Caballero no fue un factor menor.
De cara a las listas al Parlamento europeo, el alcalde de Vigo había respaldado la presencia de su sobrino, el exlíder de los socialistas gallegos Gonzalo Caballero, en esa candidatura tras haber sido propuesto por Ferraz en el momento en que declinó estar presente en la candidatura autonómica. Posteriormente el alcalde vigués recibió también el compromiso verbal de Besteiro de que así sería.
Por tanto, la exclusión del exsecretarioxeral implica un nuevo elemento de tensión en un socialismo gallego que cosechó muchos mejores resultados en la etapa de Gonzalo Caballero que en la de Formoso y Besteiro. Y el propio Caballero no ha tardado en recordarlo en una entrevista publicada en Faro de Vigo: “El PSdeG actual apuesta por un proyecto que nos llevó a las mayores derrotas”.
El bumerán de Tomé
El presidente de la Diputación de Lugo abrió fuego esta semana contra la etapa de Cacharro Pardo hace 16 años en la institución provincial. Pero pronto los populares redirigieron esa denuncia contra José Ramón Gómez Besteiro, que gestionó ese proceso en su etapa como presidente provincial y bajo cuya dirección los socialistas respaldaron la operación urbanística impulsada por Cacharro Pardo.
Además, cuando Tomé señala que acaban de enterarse de esa situación urbanística, cabe recordar que los socialistas llevan 17 años gobernando esa institución. De hecho, la prensa lucense enmarca esta situación en las tensiones existentes entre Tomé y Besteiro, máxime después de que este último maniobrase para impedir que el de Monforte siguiese al frente de la diputación
Salidas laborales para candidatos no electos
La caída en cinco diputados en las autonómicas del 18-F dejó fuera del Parlamento a candidatos socialistas que esperaban incorporarse al Pazo do Hórreo. Uno de estos casos es el del exdiputado arousano Julio Torrado, quien llegó a ser viceportavoz en la etapa anterior y ahora se quedó sin acta de diputado al concurrir de número cuatro en una provincia, la de Pontevedra, en la que los socialistas solo obtuvieron tres representantes. De este modo, el vilagarciano se ha encontrado sin puesto parlamentario y sin ocupación laboral, y desde el PSdeG se ha decidido incorporarlo a la nómina de trabajadores del grupo parlamentario socialista a pesar de las dificultades económicas existentes.
Algo similar ha ocurrido en la provincia de A Coruña, donde el batacazo electoral ha dejado sin escaño al actual secretario general del PSOE de Santiago, Aitor Bouza, quien ha visto frustadas sus expectativas de ser diputado. De este modo, Bouza ve debilitada su posición política al frente de la agrupación compostelana, toda vez que no consiguió convertirse en concejal en las anteriores municipales ni situarse como diputado. En todo caso, Bouza tiene ya su nómina como personal de apoyo al grupo parlamentario socialista desde hace años, por lo que Torrado y Bouza serán compañeros en el ámbito laboral. Ambos son las cabezas órganicas del partido en Vilagarcía y Santiago, donde el PSdeG salió muy debilitado en las autonómicas con porcentajes pírricos de voto.
Más complicado es el escenario del número dos en la candidatura socialista de Ourense, a quien el equipo de Besteiro quiere dar una solución laboral. En esa provincia los socialistas pasaron de tres diputados a uno. Ignacio Gómez, ex alcalde de Ribadavia, no consiguió ser elegido concejal en las últimas municipales en su concello, donde el PP obtuvo mayoría absoluta. Allí tuvo que dimitir otro concejal para que Gómez pudiese ser edil y entrar como diputado provincial. Pero para ir en las autonómicas gallegas dimitió como diputado provincial, y ahora se ha quedado sin ocupación institucional ni laboral en una provincia donde los socialistas están muy debilitados.
Finalmente, en el caso de Lugo, la exregidora de Trabada dejó la alcaldía con la intención de ser número dos de la lista, pero la incorporación de Lara Méndez la hizo pasar al tercer puesto. El resultado es que se quedó fuera de la alcaldía y sin ser diputada, aunque dispone de una plaza de funcionaria en el ayuntamiento de Coruña que logró en circunstancias polémicas que el PP denunció en el Parlamento de Galicia por boca de Paula Prado. La dirigente popular sacó a relucir las extrañas condiciones de esa oposición, organizada bajo el mando del teniente de alcalde, José Manuel Lage, mano derecha de la alcaldesa socialista Inés Rey. @mundiario

