El rescate de autopistas en Galicia, una audaz decisión económica y social

Alfonso Rueda anuncia que la Xunta recuperará la concesión de las autopistas del Salnés, Barbanza, Ourense-Celanova y Santiago-Brión. Queda por ver qué pasa con los peajes en las autopistas AG-55 y AG-57.
Alfonso Rueda. / Mundiario
Alfonso Rueda. / Mundiario

El anuncio del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, sobre la recuperación de las concesiones de las autopistas del Salnés, Barbanza, Ourense-Celanova y Santiago-Brión, representa un paso firme hacia una mayor equidad en el acceso a las infraestructuras y un alivio para los bolsillos de los gallegos. Con esta medida, la Xunta no solo elimina los costosos peajes en sombra, sino que libera anualmente más de 30 millones de euros para ser destinados a otras necesidades públicas, como la vivienda. Esta operación responde a una demanda social y a una estrategia coherente con las políticas de infraestructuras que el Gobierno gallego ha impulsado en los últimos años. Toca ver ahora qué pasa con algunos peajes en las autopistas AG-55 y AG-57. 

Este movimiento, que ahorra más de 330 millones de euros en peajes en sombra y mantenimiento hasta el final de las concesiones, demuestra que Galicia está priorizando un modelo de infraestructuras eficiente y accesible. La supresión de estos peajes significa que los gallegos ya no tendrán que financiar, indirectamente, el uso de vías que son vitales para la comunicación entre distintas zonas del territorio. Lo que antes suponía una carga oculta para las arcas públicas, ahora se convierte en una oportunidad de reinversión en servicios esenciales que afectan directamente a la calidad de vida de la ciudadanía.

Uno de los puntos fuertes de esta decisión es la coherencia con la planificación de infraestructuras que la Xunta ha llevado a cabo en las últimas décadas. Con más de 1.400 kilómetros de vías de altas prestaciones sin peaje, Galicia ha multiplicado por diez su red vial en los últimos 30 años. Esto no solo mejora la conectividad entre áreas rurales y urbanas, sino que también facilita el desarrollo económico y la vertebración del territorio.

El acceso a infraestructuras de calidad en condiciones equitativas es clave para reducir las desigualdades territoriales. En este sentido, el acuerdo con las concesionarias, que han mostrado una disposición favorable para llegar a esta solución, refleja un esfuerzo conjunto por avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y orientado al interés público. La gestión directa de estas autopistas por parte de la Xunta de Galicia garantizará una administración más cercana y comprometida con la calidad del servicio.

Pendientes de algunos peajes

Este rescate de autopistas no solo es una victoria económica, sino también una apuesta política por un modelo de infraestructuras más justo y sostenible. Galicia está demostrando que es posible avanzar hacia una red viaria moderna y accesible sin imponer cargas desproporcionadas a sus ciudadanos. Este es el tipo de decisión que refuerza la autonomía de la comunidad y que, en última instancia, beneficia a todos, desde las zonas urbanas más dinámicas hasta los pueblos más alejados.

Sin embargo, el Gobierno gallego no debería conformarse con este logro. Tal como señala la conselleira de Infraestructuras, María Martínez Allegue, es fundamental que las autopistas de gestión estatal, como la AP-9 y la que une Santiago con Lalín, dejen de figurar entre las más caras de España. La Xunta debe seguir presionando para que la titularidad de estas vías pase a manos gallegas, lo que permitiría una mayor capacidad de decisión y una gestión más acorde a las necesidades locales.

La recuperación de estas concesiones es un acierto que consolida la apuesta de la Xunta por unas infraestructuras accesibles y sostenibles, si bien queda pendiente encauzar el problema de algunos peajes en las autopistas AG-55 y AG-57. De entrada, la eliminación de los peajes en sombra y el ahorro que conlleva no solo mejoran la movilidad en Galicia, sino que permiten que los recursos públicos se dirijan a mejorar otros servicios esenciales.

El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ya ha reclamado a la Xunta y al PP "coherencia" y ha advertido de que, si piden bonificaciones y liberalización de autopistas de titularidad estatal en Galicia, deben aplicar esas mismas medidas en las autopistas gallegas AG-55 (Costa da Morte) y AG-57 (Val Miñor). @mundiario

Comentarios