Formoso se resiste a renunciar a la Diputación coruñesa en un PSdeG sin candidato a la Xunta
Cada día que pasa, las dudas sobre el liderazgo en el PSdeG son mayores. Con un mapa de encuestas que refleja una formación electoralmente en caída y la crisis abierta por el propio Valentín González Formoso con la posible candidatura de Besteiro, cada vez son más los socialistas que desconfían de la capacidad del alcalde de As Pontes para relanzar el partido a nivel autonómico.
“Nadie lo quiere reconocer en público para evitar una crisis ahora, pero incluso los que lo apoyamos vemos que Valentín no ha sido capaz de hacerse hueco en la política gallega", señala un alcalde socialista.
Consciente del alcance limitado de sus posibilidades en la carrera por la presidencia de la Xunta, Formoso se resiste a dar un salto que implicaría su renuncia a la vida municipal, en la que ejerce como alcalde de su pueblo, As Pontes, y como presidente de la Diputación de A Coruña. Frente a aquellos que le aconsejan que se dedique ya a la política autonómica y comience así a forjarse como rival de Alfonso Rueda y Ana Pontón, el secretario general socialista parece preferir no dejar ahora la política municipal.
En esa línea está su secretario de organización, José Manuel Lage, tal vez pensando en sucederle al frente de la institución provincial, al igual que el alcalde de Culleredo, José Ramón Riobóo, quien apostó públicamente por Formoso una vez confirmada la última absolución judicial de Besteiro. La terna de principales aspirantes la completa el alcalde de Pontedeume y líder de los socialistas coruñeses, Bernardo Fernández Piñeiro, cuya trayectoria política está más vinculada a Formoso.
Sin embargo, se extiende por el PSdeG que Formoso se decantará por presentarse de nuevo a las municipales, con la idea de intentar revalidar la presidencia provincial, aunque esto pueda interpretarse como "una nueva huida" de sus responsabilidades como principal dirigente autonómico de los del puño y la rosa.
En paralelo, en el PP no descartan que la mayoría en la Diputación coruñesa pueda cambiar de signo tras las elecciones municipales de mayo. Con encuestas que vaticinan subidas del PP en las tres ciudades de la demarcación, los populares albergan la esperanza de lograr los dos diputados provinciales que necesitan para recuperar el control del Pazo de Mariñán. @mundiario

