La doble bofetada de Trump a India: aranceles del 25% y amenaza de penalizaciones por compras rusas

El presidente de EE UU intensifica la presión para alcanzar un acuerdo comercial y reprende a Nueva Delhi por continuar con las importaciones de crudo ruso, a pesar de las sanciones y de la guerra en Ucrania.
Narendra Modi, primer ministro de la India y Donald Trump, presidente de EE UU. / White House
Narendra Modi, primer ministro de la India y Donald Trump, presidente de EE UU. / White House

La tregua comercial que Washington mantenía con Nueva Delhi ha llegado a su fin. A través de su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles del 25% a los productos importados de la India, en una medida que combina presión comercial con reproches geopolíticos. El anuncio, realizado a menos de 48 horas del vencimiento del plazo autoimpuesto por la Casa Blanca para cerrar acuerdos bilaterales, añade tensión a unas negociaciones que hasta ahora no han dado frutos tangibles.

Trump justificó la medida en dos frentes: el desequilibrio comercial entre ambos países y la relación estrecha de la India con Rusia, especialmente en el ámbito energético y militar. “Siempre han comprado la mayoría de su equipo militar y son los principales compradores de energía rusa, junto a China, en un momento en que todo el mundo quiere que Rusia pare las matanzas en Ucrania”, escribió el presidente en su habitual tono enfático.

La imposición de aranceles a la India se enmarca en la estrategia que Trump ha impulsado durante su mandato: utilizar la política comercial como palanca diplomática. El mandatario ha prometido castigar con gravámenes a todos aquellos países que no firmen acuerdos individuales antes del 1 de agosto. India, que mantiene desde hace años un sistema de tarifas a la importación de productos estadounidenses, se ha convertido en un objetivo prioritario.

“India es mi amiga. Pusieron fin a la guerra con Pakistán a petición mía”, dijo Trump desde Escocia, antes de regresar a Estados Unidos. Sin embargo, añadió que la nación asiática “aplica básicamente más aranceles que casi cualquier otro país”. Además de los impuestos del 25%, el presidente advirtió que podría aplicar una “penalización adicional” por las relaciones comerciales de Nueva Delhi con Moscú.

Las relaciones con Rusia: el punto más sensible

Uno de los elementos más controvertidos del anuncio de Trump es su vinculación directa entre los aranceles y la alianza estratégica de India con Rusia. En plena guerra en Ucrania, la Administración estadounidense busca reducir el flujo de fondos hacia Moscú, en especial aquellos provenientes de la venta de hidrocarburos y armamento.

India, sin embargo, ha mantenido una posición ambigua desde el inicio del conflicto. No ha condenado abiertamente la invasión, ni ha adoptado sanciones contra el Kremlin, y continúa siendo uno de los principales compradores de crudo y gas ruso. También conserva una larga tradición de adquisición de armamento ruso, algo que Trump ha señalado explícitamente como “inaceptable”.

El presidente incluso ha acortado de 50 a 10 días el ultimátum dado a Vladímir Putin para alcanzar un acuerdo de paz con Kiev, amenazando con aplicar aranceles del 100% a los aliados comerciales de Rusia si no se logran avances para un alto el fuego. En este contexto, India aparece como un blanco directo de las medidas secundarias anunciadas por Washington.

Un acuerdo comercial que no llega

Las negociaciones entre la India y Estados Unidos han atravesado ya cinco rondas, sin que se logre un principio de acuerdo. Washington ha planteado exigencias en sectores clave como el agrícola, automotor, farmacéutico y digital. También ha solicitado reformas en las leyes de patentes y una mayor apertura para productos como etanol, bebidas alcohólicas y equipos médicos.

Por su parte, India ha defendido su estructura arancelaria como mecanismo de protección de su industria local. Aunque los negociadores de Nueva Delhi habían expresado optimismo en alcanzar un pacto antes de la fecha límite, el anuncio de Trump complica el panorama y reduce el margen de maniobra para cerrar un acuerdo bajo sus términos en el corto plazo.

El déficit comercial de Estados Unidos con India ronda los 45.700 millones de dólares, y el volumen de exportaciones indias a EE UU superó los 87.000 millones el año pasado. Trump ha insistido en que ese desequilibrio justifica una respuesta dura.

Tensiones geopolíticas y equilibrio estratégico

India ocupa un lugar particular en el tablero global. Es la nación más poblada del mundo, con más de 1.420 millones de habitantes, y representa una posible contrabalanza geopolítica frente a China. Para Estados Unidos, reforzar los vínculos con Nueva Delhi ha sido una constante en las últimas administraciones, no solo por motivos económicos, sino por su papel en el Indo-Pacífico.

Sin embargo, la histórica relación entre India y Rusia plantea límites a ese acercamiento. Durante décadas, Moscú ha sido el principal proveedor de defensa del país asiático, y sus lazos energéticos se han intensificado desde que el petróleo ruso comenzó a venderse con descuento tras las sanciones occidentales.

La nueva ofensiva de Trump puede tener un efecto doble: por un lado, aumenta la presión para que India revise sus relaciones con Rusia; por otro, podría tensionar una asociación estratégica que Washington ha intentado cultivar durante años. @mundiario

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