Energías renovables en España: nuevos actores y desafíos en el mercado

Un puñado de multinacionales controlan el negocio verde, agitado ahora por fondos británicos, de EE UU y noruegos.

Energía renovable / Mundiario
Energía renovable / Mundiario

En los albores del negocio empresarial en España, el ladrillo reinaba como monarca absoluto. Sin embargo, la crisis financiera de 2008, encabezada por la quiebra de Lehman Brothers, supuso un golpe certero para un sector ya al límite. Los señores del cemento, en busca de nuevas oportunidades, se aliaron con los señores de la energía y descubrieron un nuevo horizonte: las energías renovables.

La apuesta por las energías limpias no fue sorprendente, ya que todos los informes señalaban hacia los enormes beneficios potenciales de combatir el cambio climático. Esta fiebre culminó en 2012 con la suspensión de las primas a las nuevas instalaciones verdes por parte del Gobierno del PP, convirtiendo a España en un país demandado ante el tribunal de arbitraje del Banco Mundial.

Con la llegada del Gobierno de Pedro Sánchez, la apuesta por las energías renovables resurgió, pero el panorama competitivo se ha diversificado. Ahora, compiten diversas divisiones: las grandes energéticas, empresas de gas y petróleo buscando mejorar su imagen, compañías extranjeras, empresas medianas de origen familiar y fondos de inversión de diversa naturaleza.

A simple vista, el panorama empresarial renovable parece no haber cambiado demasiado en los últimos años. Un estudio realizado hace un lustro para la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier) revelaba que un puñado de compañías dominaba la mayoría del negocio renovable. En 2023, las mismas grandes empresas como Iberdrola, Endesa-EGPE, Acciona, Naturgy, Capital Energy y X-Elio siguen liderando el mercado, junto con algunas firmas con carteras de proyectos importantes.

Compra de activos

En el trasfondo, los fondos de inversión juegan un papel crucial. Grandes nombres de Wall Street, instituciones de la UE y fondos menos conocidos están compitiendo por un trozo del pastel renovable en España. La compra de activos y la creación de nuevas plataformas de inversión se han acelerado en los últimos años, manteniendo a España como uno de los países más atractivos para invertir en energías renovables, con 70 GW verdes instalados y 60 GW en proceso de tramitación.

Sin embargo, el mercado ha tocado techo recientemente con la adquisición de Asterion Energies por Repsol por 560 millones, lo que ha llevado a una corrección en las valoraciones de algunas empresas renovables cotizadas de tamaño medio. Incluso las grandes compañías de petróleo y gas han modificado sus estrategias debido a las demandas de sus inversores, lo que ha generado incertidumbre en el sector.

Los precios de los activos han caído significativamente, y la financiación se ha vuelto más complicada, lo que plantea dudas sobre el crecimiento futuro del sector. Esto ha permitido que los fondos de inversión compren compañías cotizadas a precios atractivos y las retiren del mercado.

Vicente Jorro, socio fundador de Aegere Energy & Infrastructure Partners, señala que "los inversores están empezando a tomar más control", ya que factores como el aumento de la oferta de proyectos y la incertidumbre regulatoria en el corto plazo han generado un sentimiento negativo sobre las pequeñas compañías renovables.

Una fuerte inversión

Los desafíos que enfrenta el sector incluyen el "efecto caníbal" y el "curtailment", que preocupan a los inversores. El "efecto caníbal" se refiere al exceso de producción de energía renovable durante las horas pico de sol, lo que puede hacer que los precios caigan a niveles negativos. Por otro lado, el "curtailment" se relaciona con la intermitencia de la energía solar y eólica, lo que puede llevar a un desperdicio de energía no aprovechada.

La transición energética en España y la UE requiere una inversión significativa, pero también debe asegurar la rentabilidad para los inversores. La reforma del mercado energético en la UE es esencial para encontrar una solución equitativa. Los contratos de compraventa de energía a largo plazo (PPA) son cruciales, pero actualmente están limitados a los grandes compradores de energía.

La inversión en energías renovables superará a la inversión en combustibles fósiles este año, según un estudio de la Agencia Internacional de la Energía, lo que refleja un cambio significativo en el mercado energético. La inversión en energía verde está aumentando en comparación con los combustibles fósiles, y los fondos de inversión están desempeñando un papel central en este cambio de paradigma. El futuro del sector dependerá de cómo se gestionen los desafíos y de cómo se adapte a las nuevas regulaciones y tecnologías. @mundiario

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