China y el dilema de qué hacer con Rusia

Vladímir Putin, presidente de Rusia, y Xi Jinping, presidente de China. / RR SS
Vladímir Putin, presidente de Rusia; Xi Jinping, presidente de China. / RR SS.

El gigante asiático podría ser el único que puede ayudar a Vladímir Putin con las sanciones económicas que enfrenta de Occidente por la invasión contra Ucrania. ¿Xi Jinping se arriesgará?

China y el dilema de qué hacer con Rusia

Es conocida la amistad que existe entre Xi Jinping, el presidente de China, y Vladímir Putin, presidente de Rusia. Ya en 2019 el líder chino aseguraba que el ruso era su "mejor y más cercano amigo", unos lazos que se reforzaron tras el encuentro de ambos durante los Juegos Olímpicos de Invierno en Beijing en febrero, cuando ambos destacaron que su amistad "no tiene límites".

Este ‘bromance’, como llaman los millenials a los amigos tan cercanos, se ha visto en peligro luego de que Putin decidiera invadir Ucrania. El líder ruso decidió sacudir a todo el mundo atacando ucrania y colocando a su cercano amigo en una situación complicada.

Occidente ha sancionado duramente a Rusia con medidas que atacan toda su estructura económica, pero las acciones del líder ruso también han incomodado a las grandes empresas del mundo, ocasionando que cierren sus puertas en el país de forma indefinida. Empresas como General Motors, IKEA, Shell, Mango, H&M, Disney, Sony, Warner Bros., Apple… y muchas más han parado sus operaciones en el país ante el miedo de las sanciones económicas o como castigo contra las acciones de Putin.

Ahora el aliado que podría tener Rusia en lo económico es claramente China, un país con una poderosa economía, pero cuyas decisiones podrían acarrear la molestia desde Occidente. La respuesta del gobierno de Xi ha sido tibia, no ha condenado la guerra directamente, pero si se ha ofrecido a mediar en el conflicto armado.

Recientemente el presidente de la Comisión Reguladora de Seguros y Banca de China, Guo Shuqing, declaró que el país no se uniría a la tanda de sanciones contra Rusia, pero tampoco ofreció mucha luz sobre si acaso Beijing ofrecería ayuda a los rusos.

Al mismo tiempo, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, contactaba con su par ucraniano a quien aseguró que su país estaba “profundamente apenado por el conflicto” y que la posición oficial de su gobierno sobre lo que ocurría era “abierta, transparente y consistente".

En el fondo, China seguirá criticando a EE UU y sus aliados por provocar a Rusia con el avance de la OTAN por Europa del Este, sin embargo, esto no quiere decir que decida posicionarse a favor de Putin. A diferencia de Rusia, Xi no busca una ruptura con Washington, es más una forma de mantener un pulso en el juego de poder que estos grandes países han mantenido por años, pero que sin sus ataques mutuos llegue a un enfrentamiento de otra índole.

Durante su última visita a China, Putin y Xi firmaron hasta 15 acuerdos de cooperación mutua donde participaban los gigantes energéticos rusos Gazprom y Rosneft. Igualmente, Rusia es el segundo mayor importador de petróleo para China, solo por detrás de Arabia Saudita. Por su parte, el gobierno de Putin le compra a China hasta el 77% de semiconductores, pero también le compran teléfonos inteligentes, computadoras o partes de automóviles.

Es cierto que la unión entre China y Rusia ha sido consolidada con el motivo de hacer frente al poder de Occidente, pero nada hace ver que Xi Jinping se arriesgará a sortear las sanciones contra Putin. La segunda economía del mundo (la de China) es un aliado importante para Moscú, pero lo mismo no ocurre para el gobierno de Xi. El comercio entre estos dos países apenas significó el 2% del volumen comercial en toda China, mientras que tanto EE UU como la Unión Europea abarcan un mayor porcentaje.

China no busca arriesgar sus operaciones en dólares y tampoco dejarían de depender de la tecnología estadounidense. Es cierto que China y Rusia podrían hacer negocios por medio del Sistema de pago interbancario transfronterizo (CIPS), la idea del Kremlin para sortear el destierro del Swift e 2014 luego de anexar ilegalmente a Crimea, pero lo cierto es que tanto el rublo (moneda rusa) como el yuan (moneda china), son mucho menos utilizados que el dólar y el euro. En la realidad Putin y Xi pueden ser buenos amigos, pero el líder chino no se arriesgará a desmantelar su proyecto de la China Popular con una gran economía para salvar las aventuras militares de Putin.  @mundiario

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