El Banco de España eleva al 2,7% su previsión del PIB, pero advierte sobre los riesgos globales
La economía española mantiene su fortaleza pese al complejo escenario global. El Banco de España ha revisado al alza su previsión de crecimiento para este año, situándola en un 2,7%, dos décimas más de lo estimado previamente. Esta corrección responde a tres factores clave: el fuerte crecimiento del 0,8% en el último trimestre de 2024, el incremento de las rentas y salarios, y el impacto positivo de estos elementos en el consumo privado.
No obstante, la entidad también señala riesgos considerables. La incertidumbre geopolítica está en niveles elevados, con tensiones derivadas de la política arancelaria de Estados Unidos y sus efectos en el comercio global. Históricamente, escenarios de este tipo han derivado en una desaceleración económica, un fenómeno que podría trasladarse a España en los próximos cuatro trimestres.
A pesar de estos riesgos, la economía española ha logrado mantener un ritmo de crecimiento superior al de la eurozona, con una demanda interna robusta impulsada por el empleo, la inmigración y la recuperación de los salarios tras la crisis inflacionaria. En este sentido, el Banco de España destaca la contribución del consumo público y los fondos europeos, que podrían superar el 1% del PIB en 2025 y 2026.
El estancamiento de la inversión privada
El mercado laboral también ofrece signos positivos: la tasa de paro caerá por debajo del 10% en 2027 y los salarios han crecido por encima de la inflación, fortaleciendo el poder adquisitivo. Sin embargo, la entidad advierte sobre el estancamiento de la inversión privada, que podría verse afectada por la evolución de los excedentes empresariales y la inestabilidad global.
En cuanto a la inflación, el Banco de España la ha revisado al alza, situándola en un 2,5% para este año debido al encarecimiento de la energía y la persistencia de precios elevados en sectores como la hostelería y el turismo. Para 2026, se espera que la tasa descienda al 1,7%, aunque en 2027 podría repuntar con la entrada en vigor del nuevo régimen de derechos de emisión de gases contaminantes.
En este contexto de contrastes, la pregunta clave es si España podrá mantener su ritmo de crecimiento frente a las economías de Francia y Alemania, sus principales socios comerciales. Por ahora, el Banco de España se mantiene cauto y subraya la necesidad de seguir de cerca la evolución del entorno internacional y su impacto en la economía española. @mundiario



