Stoichkov demuestra calidad más que suficiente para ser titular en el Deportivo

El delantero andaluz ha pasado de fichaje incómodo a pieza decisiva en el mejor momento del Dépor, mientras el equipo consolida liderazgo y busca estabilidad en su ataque.
Stoichkov. / RCD
Stoichkov. / RCD

El Deportivo de La Coruña vive en una curva ascendente que no disfrutaba desde hace tiempo. Cuatro victorias consecutivas, un liderato compartido con Las Palmas y Racing y un equipo que empieza a encontrar automatismos. Pero en esa dinámica hay un nombre propio que resume bien el estado de ánimo de Riazor: Stoichkov. El gaditano, cedido por el Granada en el trueque que llevó a Moha Bouldini a Los Cármenes, tardó en arrancar, pero su irrupción ante el Ceuta ha cambiado la conversación alrededor del Dépor.

El triunfo por 2-1 ante un Ceuta combativo no fue cómodo. El conjunto coruñés sudó más de lo previsto y tuvo que sacar carácter en los minutos finales. Pero el partido dejó una imagen que puede funcionar como metáfora del momento: el primer balón que tocó Stoichkov terminó en una vaselina perfecta, un gesto que resume talento, frialdad y lectura del juego. El envío al espacio de Dani Barcia encontró al delantero con metros por delante y el gaditano resolvió con un toque elegante que superó a Guille Vallejo. Fue su primer gol en liga con el Deportivo, un tanto que abrió brecha e hizo anecdótico el posterior empuje visitante.

Stoichkov no es un desconocido en el fútbol español. A sus 32 años, con experiencia en el Espanyol, Granada y varios destinos de Segunda División, arrastra una carrera marcada por un talento irregular y una capacidad de reinvención permanente. Él mismo lo recuerda con ironía: “¿Si pasó mi tren? Me lo dijeron de juvenil en el Espanyol y mira”. Su trayectoria no ha sido una línea recta, pero sí una sucesión de renacimientos. Y en Riazor empieza a escribirse otro capítulo.

Su impacto reciente no está solo en los goles, sino en el modo en que ha sabido asumir un rol específico. Ha disputado 416 minutos en LaLiga, la mayoría saliendo desde el banquillo. En ese papel de revulsivo —a menudo uno de los cambios fijos de la segunda parte— está aportando movilidad, pausa y un instinto que complementa bien a los titulares. No se trata de estrellismo, sino de utilidad. Y esa adaptabilidad, en un equipo que aspira a ser sólido y estable, es oro.

El Granada salió perdiendo con Bouldini

Mientras tanto, su contraparte en el intercambio veraniego, Moha Bouldini, sigue sin jugar desde su lesión ante Las Palmas el 10 de octubre. El contraste es inevitable: uno ha tardado semanas en integrarse pero empieza a ser determinante, mientras el otro sigue fuera de combate. Es la prueba de que los mercados de fichajes se evalúan con el tiempo, no con el ruido que generan.

La importancia de Stoichkov para el Deportivo no reside solo en los goles, sino en lo que simboliza. En un proyecto que busca equilibrio, experiencia y capacidad de respuesta, encarna la figura del jugador que suma sin exigir protagonismo. Su tanto al Ceuta fue su segundo de la temporada —tras debutar como goleador en Copa frente al Sámano—, pero sobre todo fue una confirmación de que su papel puede ir a más.

El Deportivo necesita perfiles como el suyo: futbolistas que entienden el momento, aceptan el rol que les toca y aportan desde ahí. Si el Dépor está donde está es también porque sus secundarios han empezado a ser determinantes. El gol de Stoichkov llega en un instante en el que el equipo no puede permitirse dudas.

Riazor sabe que el recorrido es largo y que en una categoría tan estrecha cada detalle cuenta. Pero también reconoce la importancia de jugadores que, como Stoichkov, aparecen cuando el partido se vuelve espeso. En un equipo que quiere vivir en lo alto, tener un revulsivo capaz de decidir partidos no es un lujo: es una necesidad.

El Dépor ha recuperado resultados, confianza y liderazgo. Tal vez sea pronto para hablar de un proyecto sólido –ahí siguen las carencias en el centro de la defensa–, pero no para constatar que en ese camino Stoichkov está llamado a tener un papel relevante. Su gol ante el Ceuta no solo dio tres puntos: abrió una puerta. Y en un equipo que quiere volver a ser grande, cada puerta abierta es un paso hacia adelante. Stoichkov ha demostrado calidad más que suficiente para ser titular en el Deportivo, algo que solo depende de Antonio Hidalgo. @mundiario

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