El parón de Topuria sacude la UFC: Makhachev cambia de rumbo y Usman entra en escena

Abdelaziz impulsa la opción Usman para Makhachev mientras Gaethje y Pimblett pelearán por el próximo aspirante.
Islam Makhachev. / Instagram: islam_makhachev
Islam Makhachev. / Instagram: islam_makhachev

El inesperado anuncio de Ilia Topuria, decidido a apartarse del octágono hasta abril por un “momento difícil” en su vida personal, ha supuesto un auténtico terremoto para la UFC. La promotora veía a 2026 como el año del supercombate contra Islam Makhachev, pero la pausa del campeón del peso ligero ha desajustado la hoja de ruta.

El ruso, flamante doble monarca tras conquistar también el wélter frente a Jack Della Maddalena, ya se mueve en otros escenarios: su equipo empieza a descartar el duelo inmediato con Topuria y Ali Abdelaziz, su representante, abre la puerta a un viejo conocido, Kamaru Usman.

La apuesta del mánager tiene lógica interna. Usman fue uno de los campeones más dominantes de su era y, tras caer ante Leon Edwards, nunca volvió a oler un título. Abdelaziz recalca su mérito histórico y su disposición permanente a pelear: “Ha hecho mucho por esta empresa. Haré campaña para que tenga otra oportunidad”. Más aún cuando Ian Garry, tras su triunfo ante Belal Muhammad, había pedido la oportunidad que el agente niega rotundamente: “¿Qué ha hecho Garry estos años? A Kamaru le ofrecieron a Shavkat y aceptó”.

Con Topuria fuera del tablero hasta casi mitad de año, la UFC reorganiza el mapa. Justin Gaethje y Paddy Pimblett se enfrentarán en enero en una eliminatoria que decidirá el primer rival del hispanogeorgiano en su defensa titular. El duelo con Makhachev, si llega, parece abocado a finales de 2026, condicionado por agendas, desgaste y la ambición del ruso de dejar un legado más amplio dominando dos divisiones.

Makhachev, cuyo nombre sonaba para encabezar el evento especial UFC Casa Blanca, sigue sin pelea asignada. Abdelaziz empuja hacia un choque con Usman que, sobre el papel, respeta la jerarquía histórica y maximiza el impacto mediático. Topuria, ausente al menos cuatro meses, observa desde la distancia cómo su ausencia ha desencadenado una auténtica reconfiguración del poder en la UFC. @mundiario

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