Mundo Deportivo: el gobierno intentará impedir que Rafael Louzán llegue a la presidencia de la Rfef

Según el rotativo, el poder ejecutivo considera que el presidente del ente gallego incumple con el artículo 19 de los Estatutos de la Federación.
Rafael Louzán, presidente de la Federación Gallega de Fútbol. /  www.futgal.es
Rafael Louzán, presidente de la Federación Gallega de Fútbol. / www.futgal.es

El anuncio de que Rafael Louzán podría presentar su candidatura a la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef) ha encendido las alarmas en el ámbito deportivo y político. A pesar de contar con los 21 avales necesarios, el gobierno, a través del Consejo Superior de Deportes (CSD), ya ha adelantado que actuará en su contra ante el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). El argumento se centra en los Estatutos de la Rfef, que prohíben asumir cargos públicos a quienes estén inhabilitados, una condición que, aunque pendiente de resolución firme, no es irrelevante.  

La clave legal radica en la suspensión de la condena penal de Louzán, que todavía no es firme debido a un recurso en el Tribunal Supremo. Según la normativa electoral deportiva vigente, esta circunstancia permitiría técnicamente su candidatura. Sin embargo, el gobierno considera que los estatutos internos de la RFEF prevalecen sobre dicha orden ministerial, por lo que, en su opinión, la candidatura sería nula. A este frente podría sumarse la denuncia de otros actores, como el presidente de Cenafe, Miguel Galán, quien ya impulsó sanciones similares en el pasado.  

De acuerdo con Mundo Deportivo, el panorama se complica aún más por la posible incompatibilidad de Louzán para representar al fútbol español en instancias internacionales como la Fifa y la Uefa. Estas organizaciones, que cuentan con estrictos comités de ética, tendrían que evaluar si su condena penal —aunque no ejecutada— es un impedimento ético y moral. En particular, el Comité de Control de Ética y Disciplina de la Uefa y el "review committee" de la Fifa serían los encargados de decidir si Louzán cumple con los requisitos para asumir funciones internacionales.  

El proceso electoral de la Rfef se encuentra así en un terreno pantanoso, con dudas que podrían prolongarse incluso después de los comicios. La división de opiniones entre las partes involucradas refleja un conflicto entre las normas jurídicas nacionales y los reglamentos deportivos internos, poniendo en entredicho la transparencia y estabilidad del máximo organismo del fútbol español. Mientras tanto, la expectación crece a medida que se acerca el momento en que Louzán haga oficial su candidatura.  

En el trasfondo de esta situación está la reputación de la Rfef, todavía sacudida por los escándalos recientes. Los posibles litigios entre el gobierno, el TAD y la propia federación amenazan con prolongar la crisis institucional. Más allá de los tribunales y comités, la decisión final podría depender de la presión mediática y social, que exige cambios profundos en el liderazgo del fútbol español. @mundiario

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