Luis Enrique, listo para grabar su nombre en oro

El PSG alcanza la final de la Champions y ahora va por el ansiado triplete, esquivo en sus casi 55 años de historia, especialmente bajo la gestión qatarí.
Luis Enrique Martínez, entrenador del PSG. /  Instagram: psg
Luis Enrique Martínez, entrenador del PSG. / Instagram: psg

Después de casi cinco años, el PSG vuelve a una final de la Champions League. Sin grandes superestrellas mediáticas, pero con un gran equipo forjado a capa y espada por Luis Enrique, el gran dominador de la Ligue 1 se planta en el partido decisivo en Múnich ante el Inter de Milán.  

El entrenador asturiano, tras su paso por la Selección de España, llegó a la capital francesa con el objetivo de lograr el Everest del fútbol mundial en el ámbito de clubes, con un plantel que durante años ha invertido cientos de millones de euros para fortalecerse alrededor de grandes estrellas como Neymar, Kylian Mbappé y Lionel Messi.  

Paradójicamente, ha sido sin la presencia de estas figuras que lo ha conseguido. El técnico armó un bloque sólido, con una defensa firme y un mediocampo de los mejores de la actualidad, transformando a un eterno aspirante al título en uno de los conjuntos más temidos del planeta.  

No ha sido un camino de rosas hasta Múnich  

Si bien ahora todo son elogios, los inicios de esta temporada en la Champions no fueron sencillos. En las primeras cinco jornadas sufrieron tres derrotas. Arsenal, Atlético de Madrid y Bayern provocaron incertidumbre sobre la trayectoria del PSG; sin embargo, todo mejoró hasta el punto de que, a partir del revés en Múnich, sumaron cinco triunfos al hilo, incluyendo la goleada sobre el Stade Brestois 29 (7-0), eliminándolos en la ronda intermedia —la llamada repesca por un cupo en los octavos de final— con un aplastante 10-0.  

Una pesadilla para los clubes de la Premier  

Fue entonces cuando se cruzaron en su camino Liverpool, Aston Villa y otra vez Arsenal. Todos y cada uno sucumbieron ante la pizarra y el buen quehacer del PSG de Luis Enrique, que ahora tiene una oportunidad de oro de entrar en la historia como el primer campeón francés desde el Olympique de Marsella, que justamente en Múnich, aunque aquella vez fue en el Estadio Olímpico, llevó al fútbol de aquel país a lo más alto de esta competición.  

Con seguridad tendremos una final apasionante con el PSG ante un Inter que, si desea tener opciones, debe mejorar exponencialmente su juego defensivo, porque, de lo contrario, no tendrá oportunidad alguna ante un conjunto que podría convertirse en la gran obra maestra de Luis Enrique, con el permiso de aquel Barça de la campaña 2014-15 que siempre será recordado por el tridente Messi, Neymar, Suárez, más que por la buena mano del estratega asturiano.

Mientras eso ocurre, con la Ligue 1 decidida desde hace rato, le toca medirse al Stade de Reims en la final de la Copa de Francia el próximo 24 de mayo, solo una semana antes para buscar la gloria en la Champions en el Allianz Arena.  ¿Un histórico triplete a la vista? @mundiario

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