¿Debe Lamine Yamal optar al Balón de Oro pese a su escaso número de goles en 2025?
La irrupción de Lamine Yamal ha sido uno de los grandes fenómenos del fútbol europeo en el último año. Su desparpajo, visión y técnica han enamorado a propios y extraños, pero los datos de 2025 invitan a matizar su candidatura al Balón de Oro. Solo un gol en lo que va de año es poco bagaje para semejante distinción.
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— DEPORTES MUNDIARIO (@DeporMundiario) April 23, 2025
Ahora bien, reducir el valor de Lamine a cifras goleadoras sería un error de novato. El fútbol moderno, más que nunca, premia la influencia táctica y colectiva. El joven extremo del Barça no solo desborda: crea ventajas, arrastra rivales y abre espacios que otros aprovechan. Y eso, aunque no brille en las estadísticas, es oro puro.
Con 14 asistencias en LaLiga, Lamine también demuestra que su fútbol tiene incidencia directa en el marcador. Su capacidad para acelerar jugadas, romper líneas y ofrecer alternativas en ataque le convierte en pieza esencial para Flick. No es el finalizador, pero sí el generador.
Robert Lewandowski y Raphinha capitalizan el gol, pero muchas de sus oportunidades nacen de los movimientos e intuiciones de Yamal. A su edad, no se le puede exigir liderazgo numérico, pero sí constancia, madurez y evolución. Y en esos aspectos, progresa a pasos de gigante.
El Balón de Oro quizá aún le quede lejos, y es lógico. Pero Lamine Yamal ya es mucho más que una promesa. Es presente competitivo, influencia real y potencial de leyenda. Si mantiene esta línea, los goles llegarán. Y los premios también. Solo es cuestión de tiempo. @mundiario


