Crónicas de una eliminación anunciada: ¿Qué le pasó a la Selección Argentina?

Lionel Messi, futbolista. / Sopitas.com
Lionel Messi, futbolista. / Sopitas.com

La derrota ante la selección de Croacia fue un auténtico balde de agua fría, para una Albiceleste que, una vez más, dejó evidenciado sus preocupantes problemas de raíz. Analizamos las claves de la debacle argentina.

Crónicas de una eliminación anunciada: ¿Qué le pasó a la Selección Argentina?

El día de ayer, la Selección Argentina se enfrentó a su similar de Croacia, en el Nizhny Novgorod, como comentamos, en una final anticipada -al menos, para la primera-. Tras el sobrio empate ante Islandia, en el debut, cuando menos se esperaba una reacción de los dirigidos por Jorge Sampaoli, pero todo lo contrario. La Albiceleste, fue de más a menos en el compromiso. De hecho, fue un arranque sumamente fogoso para la dos veces campeona del mundo, aunque terminarían sucumbiendo, víctimas de sus propias carencias.

Si bien aún no están eliminados, el combinado balcánico acabó de sepultar cualquier mínima esperanza del aficionado argentino, que no le queda más remedio que encomendarse a Nigeria. Y es que si los africanos ganan en su duelo contra Islandia, la Argentina tendría una tercera (y última) oportunidad de obrar por el milagro y pasar a la segunda ronda, eso sí, siempre que venzan a las 'Águilas Verdes' en la última jornada.

Difícil, pero no imposible. Indistintamente de lo que pueda suceder con la selección de Lionel Messi y compañía, está claro que la Albiceleste tiene serios problemas de raíz, que ayer -una vez más- quedaron expuestos. El sol no puede taparse con un dedo. Wilfredo Caballero, Jorge Sampaoli y, cómo no, el propio Leo fueron 3 de los señalados de una goleada 0-3 que quedará para la historia. Aquí, las claves de la derrota argentina.

1) Sampaoli no ha dado con la tecla.

El ex técnico del Sevilla recurrió a sus principios y en el esquema que le dio frutos con la selección chilena: el 3-4-3, una alineación bien definida con 3 en el fondo y carrileros que ocuparan la banda ofrecer mayor profundidad, que -de hecho- llegaron a tener, pero no lograron sacar oro. Además, sigue siendo preocupante la incógnita en el centro del campo: Mascherano, evidentemente, no tiene salida limpia con el balón ya sea acompañado de Lucas Biglia (contra Islandia) o de Enzo Pérez (frente a Croacia). Este último, incluso, no estaba en la lista inicial de convocados (entró por la lesión de Lanzini).

En los dos encuentros, Sampaoli apostó por darle la titularidad en el doble pivote a jugadores -claramente- de corte defensivo, en detrimento de otros de un corte más creativo, de toque y más llegada, como Giovani Lo Celso (que no se ha estrenado) o Ever Banega (jugó escasos minutos en el debut). El mismo técnico, ayer, reconoció sus errores en rueda de prensa: "No supe leer el partido".

2) Caballero, el verdugo de la Albiceleste.

Ante la lesión de Sergio Romero -arquero inamovible de la selección andina-, el cuerpo técnico apostó por el experimentado Willy Caballero. El guardameta, a pesar de estar a la sombra de Thibaut Cortois en el Chelsea, terminó quedándose con el puesto, por encima de Franco Armani (por el que muchos clamaban) y Nahuel Guzmán. La justificación de la titularidad del meta del conjunto londinensa, fue su basto juego con los pies, un factor que le terminó jugando en contra.

Hubo un antes y un después del primer gol del encuentro. Fue un golpe duro en lo emocional para una generación de jugadores que, de por sí, ya viene trastocada en lo psicológico (3 finales consecutivas perdidas). Fue en el minuto 53 del compromiso, cuando el portero argentino intentó -innecesariamente- elevar el balón sobre Ante Rebić​. Tras la anotación, Argentina no supo reponerse.

3) Un Messi poco protagonico y un Argentina que no lo encuentra.

El astro del Barcelona no tuvo su mejor noche. Ya decía Luka Modrić -al término del partido- que Leo, en efecto, es muy bueno, pero que no puede jugar sólo. Razón no le fata. Y es que el '10' no ha brillado en lo que va de campeonato. Pero el asunto no es sólo eso. Más allá de lo que representa la figura de Messi, Argentina no tiene selección. Peor aún, pues cuando el rosarino anota un gol vistiendo la celeste y blanco, todos lo alaban y se rinden a sus pies. Por el contrario, cuando pierden, parece ser el principal culpable. ¿En qué creemos, entonces?

El combinado albiceleste no sólo no ha logrado congeniar con su capitán, es que no tienen más argumentos sin él. Las estadísticas lo demostraron ante Croacia. Leo, sólo disparó al arco una vez; el resto de Argentina, sólo vio puerta en 6 de 9 remates, sin generar mayor peligro. Jorge Sampaoli fue el primero en poner toda la presión sobre el '10', al afirmar que esta es su selección, pero luego del encuentro quiso cambiar el discurso asegurando que "No puede ser que alguien sea el responsable de un fracaso".

4) El dilema de la plantilla.

En efecto, la escuadra sudamericana, a pesar de contar con un elenco de grandes futbolistas, no tiene más argumentos que aferrarse a que el '10' frote la lámpara. Sampaoli dispone de un buen plantel, sobre todo en defensa y de tres cuartos de cancha para adelante. Lo que no tiene, es ese jugador -a parte de Messi- que sirva de unión entre ambos bloques. El mismo que tenga la calidad necesaria para enlazar unos con otros. Argentina no puede pretender hacer grandes cosas, si ni siquiera es capaz de hacer viajar el balón con ventaja desde el arquero hasta la delantera.

Esto, con el agregado de que Sampaoli no ha sabido exprimir todo el talento y el potencial que supone contar con futbolistas de la calidad de Sergio Agüero, Paulo Dybala, o el mismo Lo Celso. Lo cierto es que, esto, es tan sólo la punta del iceberg de un cuasi proyecto deportivo que no se ha manejado de la mejor manera. Quién sabe cómo pueda terminar todo. @mundiario

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