La crisis del fútbol gallego

Los equipos galaicos parecen no estar pasando por su mejor momento histórico.
Bandera de Galicia. / @mundiario
Bandera de Galicia. / @mundiario

Cuentan las "meigas e bruxas" que cualquier tiempo pasado fue mejor para muchos de los equipos gallegos más laureados y aclamados de nuestra comunidad autónoma. Tenemos que remontarnos al siglo pasado para ver a tres equipos del Noroeste de España en Primera División, cuando en la década de los 90 Deportivo, Celta y Compostela jugaban en los campos de la división de honor del fútbol español.

Durante esa época Riazor, Balaídos y San Lázaro eran campos donde no gustaba venir a jugar. Frío, barro, humedad o mal tiempo eran hándicaps para los visitantes que los locales sabían aprovechar a las mil maravillas cuando el clima no acompañaba a los peregrinos futbolísticos de Galicia.

Más de 20 años después el fútbol gallego ha perdido mucho más de lo que ha ganado, con la debacle del Deportivo a la 1º RFEF, la desaparición del Compos y su posterior reconversión a Sociedad Anónima Deportiva. El único que queda "con vida" en el fútbol profesional de estos tres es el conjunto celtista, pero tampoco pasa por su mejor momento.

Dépor. El equipo gallego más laureado de todos con diferencia. Siete títulos nacionales en sus vitrinas: Un Campeonato de Liga (1999-2000), una Copa España (1912), dos Copas del Rey (1995 y 2002) y tres Supercopas de España (1995, 2000 y 2002)  hacen del conjunto deportivista un referente histórico del fútbol español y reconocido a nivel europeo tras pasar el rodillo del Súper Dépor a equipos como Milán, Bayern de Múnich o Paris Saint-Germain. A día de hoy milita en la 1º RFEF, donde inició este mes de agosto su cuarto intento de volver al fútbol profesional y devolver la ilusión a sus casi 30 mil socios. Sin duda una masa social que no hace justicia con la categoría en la que están los blanquiazules actualmente.

Abonados del Real Club Deportivo. / @RCDeportivo
Abonados del Real Club Deportivo. / @RCDeportivo

Compostela. Caneda consiguió en los 90 hacer de Santiago mucho más que el final del propio camino. San Lázaro vibró durante cuatro años del fútbol de Primera División, pero la pobre gestión y la mala dinámica del club a finales de los 90 acabó abocando al descenso de categoría y más tarde administrativo, para finalizar con una desaparición triste del fútbol compostelano. A día de hoy milita en la 2º RFEF como Sociedad Deportiva Compostela.

Once del SD Compostela en 2º RFEF. / @Twitter
Once del SD Compostela en 2º RFEF. / @Twitter

Celta. Sin duda alguna el equipo que mejor está de todos los de la lista, pero sin cumplir los objetivos marcados durante mucho tiempo. Asentado ya en Primera División desde hace más de diez años, los vigueses siguen sin encontrar la continuidad a proyectos europeos que acaban en mitad de tabla o, como esta última campaña, peleando por no descender. La llegada de Rafa Benítez parece seguir sin traer mucha luz al Faro de Vigo.

Iago Aspas y Rafa Benítez en un entrenamiento del Celta de Vigo. / @RCCelta
Iago Aspas y Rafa Benítez en un entrenamiento del Celta de Vigo. / @RCCelta

Lugo. Tras lograr el ascenso de nuevo, y después de muchos años, a Segunda División en 2012, se mantuvo en la categoría de plata durante 11 campañas, hasta que confirmó su descenso este mismo verano. Los lucenses intentarán construir un proyecto deportivo para volver al fútbol profesional lo antes posible.

Jugadores del Lugo saludando a su afición en el Anxo Carro. / @CDeportivoLugo
Jugadores del Lugo saludando a su afición en el Anxo Carro. / @CDeportivoLugo

Racing de Ferrol. Quizás la única nota positiva en los tiempos que corren para los clubes gallegos. Tras varios años en la tercera división del fútbol español, los ferrolanos hicieron de La Malata un fortín para afianzarse al final de temporada en la primera plaza del Grupo A de 1º RFEF, y conseguir el ascenso directo a Segunda División por delante de Alcorcón, Castilla y Deportivo.

Cristobal Parralo, actual entrenador del Racing de Ferrol. / @Twitter
Cristobal Parralo, actual entrenador del Racing de Ferrol. / @Twitter

Acostumbrados en el Norte a mareas, tempestades, lluvias torrenciales y muchas semanas seguidas pasadas por agua, los clubes gallegos se acogen, como no podría ser de otra manera, al "nunca choveu que non escampara" para ver de nuevo el sol al final de un túnel llamado ostracismo. @mundiario

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