Cambio de rumbo en el Celta: Adiós a Campos y regreso a la tradición
El Celta de Vigo, inmerso en la crisis y en zona de descenso, anuncia un cambio de timón tras la experiencia fallida con Luis Campos, su anterior "asesor deportivo externo". Campos, conocido por su éxito en equipos europeos, no logró materializar su visión en el club gallego, y tras un año y medio de colaboración, se ha acordado su desvinculación.
La llegada de un nuevo equipo directivo, con Marian Mouriño sucediendo a su padre Carlos en la presidencia, marca un retorno a un modelo más convencional. En la primavera de 2022, el Celta veía en Campos el pilar para un crecimiento futbolístico, pero las expectativas se desvanecieron.
Campos, reconocido por su trabajo en el desarrollo de software y scouting, tenía un impresionante historial, incluyendo el descubrimiento de talentos como Kylian Mbappé.
Sin embargo, su papel en el Celta se vio limitado a una función de asesoría, sugiriendo perfiles de jugadores sin participación activa en los contratos.
Las operaciones de Campos generaron dudas, como la venta de Brais Méndez seguida de adquisiciones cuestionables. La falta de calidad en el equipo según Iago Aspas y la destitución del técnico Chacho Coudet contribuyeron a la desconfianza en el modelo de Campos. Su compromiso con el club también fue cuestionado, ya que apenas asistió a partidos y su presencia en Vigo fue escasa.
El último clavo en el ataúd de su relación con el Celta fue el fallido cierre de mercado, donde las opciones para reforzar el equipo se desvanecieron. El presidente del PSG, Nasser Al-Khelaifi, confirmó que Campos estaba dedicando la mayoría de su tiempo en París, lo que llevó al Celta a sentirse relegado.
En búsqueda de estabilidad y resultados, el Celta anunciará próximamente la incorporación de un nuevo director deportivo a tiempo completo, marcando un retorno a un enfoque más clásico y localizado en el club. @mundiario


