El Betis afronta un final de mercado agitado con Altimira en el centro del foco

La dirección deportiva verdiblanca se prepara para un enero decisivo.
Escudo del Real Betis Balompié . / Pixabay
Escudo del Real Betis Balompié . / Pixabay

La recta final del mercado invernal se anuncia intensa en Heliópolis. El Betis trabaja a contrarreloj en un equilibrio delicado entre salidas y llegadas, consciente de que cada movimiento puede condicionar el resto. La situación de Bakambu, con pretendientes en España e Italia, y el futuro inmediato de Chimy Ávila marcan una hoja de ruta que apunta a reforzar el ataque con un delantero que eleve la competencia de Cucho Hernández.

Pero el gran nombre propio del mercado verdiblanco es Sergi Altimira. Según informa Estadio Deportivo, el mediocentro despierta un interés creciente en la Premier League y en la Bundesliga, un escenario que obliga al club a estar preparado ante cualquier oferta que alcance los 25 millones que se consideran mínimos. En verano ya hubo tentativas de última hora y el propio jugador reconoció que el salto estuvo cerca, una señal inequívoca de que el ruido no es nuevo.

Desde Alemania, Eintracht, Stuttgart y Leipzig han seguido de cerca su evolución, mientras que en Inglaterra el Fulham mantiene subrayado su nombre como refuerzo prioritario. Aunque algunas fuentes enfrían negociaciones inmediatas, el simple hecho de que Altimira esté en el radar de varios clubes de primer de ligas importantes confirma su crecimiento y el valor estratégico que tiene en la planificación del Betis.

Por si el dominó cae, la dirección deportiva ya rastrea alternativas para no quedar expuesta. El perfil de un centrocampista joven y con recorrido encaja en la idea de cubrirse las espaldas ante una posible salida, más aún en un contexto donde Amrabat, Marc Roca y Fornals han redistribuido minutos y roles en la medular verdiblanca.

El Betis se asoma así a un cierre de mercado que puede redefinir su segunda mitad de temporada. Mantener a Altimira sería un mensaje de ambición y estabilidad; venderlo, una oportunidad económica que exigiría acierto inmediato en el reemplazo. En La Palmera saben que enero no perdona: cada decisión pesa, y el margen de error es mínimo cuando el reloj aprieta.@mundiario

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