La Premier League: ¿Un gran ogro o un aliado para los clubes españoles?
La Premier League se ha convertido en una constante amenaza para los clubes europeos, porque el inmenso poder económico de sus miembros les permite afrontar con grandes posibilidades de éxito, operaciones de futbolistas que para otros sería prácticamente imposible de asumir. El Villarreal ahora mismo está en la mira del Everton, que desea incorporar a su lista de atacantes a Samuel Chukwueze y durante este verano ya tomaron un boleto hacia las islas británicas jugadores como Alexander Isak y otro componente del subamarino amarillo como el ecuatoriano Pervis Estupiñán.
Esta inercia no solo se enfoca en clubes de estatus medio como los ya mencionados, porque grandes de España como el Real Madrid también han permitido la salida de jugadores importantes como fue el caso del centrocampista y pilar fundamental de los éxitos recientes del club merengue, Carlos Henrique Casemiro.
El traspaso que le reportará a los merengues unos ochenta millones, si se cumplen todas las variables, ya ha sido criticado por muchas leyendas del balompié inglés como Kenny Dalglish, pero nadie duda sobre la alta rentabilidad que le sacó Florentino Pérez a su ya exjugador, por quien pagó entre su llegada del Sao Paulo y la recompra que activó desde el Porto, unos 13 millones.
Por su parte el Atlético de Madrid permitió la salida (cesión) de Renan Lodi, pero durante el verano rechazó ofertas por su joven estrella João Félix por parte del Manchester United. También se vincularon a otros colchoneros como Marcos Llorente y Álvaro Morata con el Chelsea, pero ninguno de estas opciones se cristalizó. El Sevilla entretanto no puso demasiada resistencia ante los 31 millones que ofreció el Aston Villa por Diego Carlos, uno de los mejores zagueros del momento.
Gonçalo Guedes es otro caso. El Valencia vendió a su mejor futbolista porque el Wolverhampton puso sobre la mesa 32.6 millones, a pesar de pagar 40 millones por el lusitano cuatro años antes. Finalmente está el FC Barcelona, que para alivio de su golpeada tesorería logró desprenderse de Philippe Coutinho, un fichaje que en su día costó más de 135 millones y que este verano salió por tan solo 20 millones, con rumbo al Villa Park, para reencontrarse con su viejo amigo Steven Gerrard.
En total más de 200 millones de euros, que deberían servir para contratar a nuevos futbolistas o tapar errores de gestión, pero sin duda es una fuente de ingreso que podría ser recurrente durante los próximos mercados, porque cada vez es más visible el abismo económico que existe entre LaLiga y la Premier League. ¿Hasta cuándo durará esto? @mundiario



