Ciudadano Kane, la apuesta de inicio arriesgada de Garci en Classics

Orson Welles en Ciudadano Kane.
Orson Welles en Ciudadano Kane.
Orson Welles debutó en la dirección cinematográfica con Ciudadano Kane, una obra extraña en cuanto a su carácter inclasificable, en donde, como buen director novel, plasmó todos sus conocimientos técnicos y narrativos.
Ciudadano Kane, la apuesta de inicio arriesgada de Garci en Classics

El 1 de enero de 1996 se emitía el programa ¡Qué grande es el cine!  dirigido y presentado por el cineasta español José Luis Garci. En aquella ocasión, la película a visionar y posteriormente comentar era Ciudadano Kane, estrenada en 1941, aunque a España no llegó hasta 1946.

Ochenta años después de la llegada a los cines de aquel drama y veinticinco después de la emisión de ese episodio de ¡Que grande es el cine!, Garci vuelve a la escena televisiva con Classics. La cadena que lo acoge es Trece y cada viernes a las 22:00h., desde el próximo 12 de noviembre, el cineasta y un grupo de cinéfilos como él (Eduardo Torres-Dulce, Pedro García Cuartango, Rosa Belmonte u Otis Rodríguez Marchante, serán algunos de ellos), estarán comentando las películas clásicas que se emitan en cada programa, empezando por Ciudadano Kane. Una apuesta de inicio arriesgada como lo fue en su momento para Welles, director y co-guionista del filme que se estrenaba en la dirección con esta obra extraña en cuanto a su carácter inclasificable.

Orson Welles ya era famoso a sus 24 años tras haber creado el pánico en Nueva Jersey con La guerra de los mundos radiada en la cadena CBS. Los oyentes de aquel drama lograron ser engañados y muchos huyeron de sus hogares para escapar del ataque de gas desde Marte. Así lo plasmó The New York Times en su portada del 31 de octubre de 1938

The New York Times

Tras aquel éxito radiofónico, su primera incursión en el mundo del cine fue con Ciudadano Kane, película que produjo él mismo junto a RKO Pictures, una de las grandes productoras de la época que, además, le había otorgado el control creativo del filme al joven Welles que no dudó en tomar como referente para el personaje de Charles Foster Kane al periodista, editor, publicista, político y magnate de la prensa y los medios estadounidenses William Randolph Hearst, quien, por cierto, muy disgustado por haber sido tomado como inspiración hizo todo lo posible para impedir la distribución del film y la propia RKO tuvo problemas para conseguir exhibidores que proyectasen la película por miedo a las posibles represalias de Hearst. Esta película y las dos siguientes con RKO (El cuarto mandamiento y Ist’s All True, que no llegó a estrenarse) fueron un desastre en la taquilla y la productora solo perdió dinero con Welles. A pesar de ello, Ciudadano Kane fue un éxito entre la crítica especializada.

El puzzle de estilos cinematográficos que ofrece Orson Welles y el profundo análisis que hace de la vida de un hombre de enorme riqueza que, sin embargo, nunca consigue lo que más ansía, absorbió a los críticos de la época que cayeron rendidos a sus pies. A día de hoy, es el filme por el que más se recuerda a su director y, quizá, uno de los que más obras y análisis literarios ha inspirado, además de la reciente película Mank, de David Fincher, que se adentra en la figura de Herman Mankiewicz, guionista de Ciudadano Kane, y en la que repasa el proceso de rodaje de esta obra de Welles.

Bajo la mirada del espectador medio del siglo XXI, Ciudadano Kane quizá carezca de interés, pero en la época, y para los actuales estudiantes de cine, supone una explosión de uso de recursos cinematográficos. Casi cada plano, ya sea un gran angular, un contrapicado o un plano detalle, y cada sombra pueden estudiarse. Welles, como muchos directores nóveles, plasmó en pantalla todo lo que sabía, demostrando que podría ser un grande del cine. Sin embargo, a veces menos es más y, en esta ocasión, el debate está servido, de ahí que Garci, quizá, haya elegido esta obra como la primera para su vuelta a la televisión. Una película, además, que a parte del macguffin (el elemento de suspense que hace avanzar la historia) insultante, tiene algo interesante que analizar y es el poder que un magnate de los medios de comunicación puede tener sobre la población, hasta el punto de llegar a la manipulación.

Casablanca, El mago de Oz o La reina de África son otras de las películas ya listadas para Classics. Habrá películas españolas e internacionales, en color y en blanco y negro, sonoras y mudas. Y como curiosidad, los días que la cinta no sea en color, todo el programa se emitirá en blanco y negro.

Desde luego que, si hay un director de cine español que ame los clásicos y sepa transmitir esa devoción por ellos al público, ese es José Luis Garci, así que, bienvenido seas, Classics. @opinionadas en @mundiario

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