Hidrógeno verde: una puerta a la descarbonización
Costa Rica lanzó su Plan Nacional de Descarbonización el 24 de febrero del 2019, con el compromiso de convertirse en una economía moderna, verde y libre de emisiones.
Para poder enfrentar los efectos del cambio climático, los científicos ya nos advirtieron de que no podemos permitir que el incremento de la temperatura promedio global, supere los 1,5°C con respecto a los niveles preindustriales. Actualmente las temperaturas ya están a 1°C por encima de los niveles preindustriales, con incrementarse sólo medio grado, los resultados podrían ser devastadores. Por ello, las políticas de distintos países se están enfocando cada vez más hacia la descarbonización a nivel mundial de cara al año 2050. Costa Rica se ha comprometido a alcanzar emisiones netas cero para el 2050. Particularmente, el sector energético es uno de los que producen más emisiones de efecto invernadero. Por lo tanto, es de principal interés su descarbonización.
El hidrógeno verde se perfila como un potencial vector energético que permitirá contribuir a alcanzar dicha meta. La matriz eléctrica del país es altamente renovable, más del 90%, cuenta con un alto potencial de generación con energías renovables no convencionales aún sin utilizar, y la disponibilidad del recurso eólico y solar permite que estas energías sean altamente complementarias. Asimismo, el país tiene atributos de interés para el desarrollo de inversiones, ha tenido grandes avances en digitalización y cuenta con una buena ubicación geográfica con acceso a puertos y rutas que interconectan el país.
¿Qué es el hidrógeno verde?
El hidrógeno es el elemento más abundante y simple de la naturaleza, aunque siempre va unido a otros elementos que hace que sea prácticamente imposible encontrar hidrógeno gas en la tierra. Para ello primero hay que producirlo gastando energía para poder después utilizarlo y producir energía de él. Es decir, lo podemos utilizar como un sistema de almacenamiento de energía gracias a su alta densidad energética. Es por esto por lo que, decir que el hidrógeno es una fuente de energía, es incorrecto. El hidrógeno es en realidad un vector energético, almacena energía. Según la forma de producirlo, podemos hablar de hidrógeno negro, gris, marrón, azul y verde. Su color es un indicativo de la cantidad de dióxido de carbono que se ha utilizado en su producción.
El hidrógeno utilizado en la actualidad es producido casi en su totalidad mediante combustibles fósiles, conocido como hidrógeno gris. Sin embargo, se prevé que la producción de hidrógeno tendrá un crecimiento acentuado en los próximos años. Este crecimiento estaría liderado principalmente por la producción de hidrógeno verde, el cual implica la utilización de energía de origen renovable para la electrólisis (separación de las moléculas) de hidrógeno, e hidrógeno azul, el cual implica la utilización de energía de fuentes fósiles, pero considera la aplicación de tecnologías de captura, utilización y almacenamiento del carbono emitido.
¿Por qué hidrógeno verde?
El hidrógeno verde es el único considerado como la única alternativa que se considera viable a largo plazo. Los excedentes de electricidad renovable se podrán utilizar para generar hidrógeno verde, que podría tener múltiples aplicaciones: energía limpia para los hogares, combustible verde para el transporte y las denominadas pilas. El hidrógeno previamente almacenado en tanques podría reaccionar con el oxígeno, generando la energía eléctrica necesaria para alimentar los motores de los vehículos. El hidrógeno verde también se podría utilizar en parques industriales.
Aplicación del hidrógeno verde en Costa Rica
Uno de los factores que están impulsando en mayor medida el desarrollo del hidrógeno verde, es su capacidad de almacenar los excedentes de energía renovable. En este punto, recordemos que Costa Rica se destaca por su matriz eléctrica limpia y por su impulso para descarbonizar su economía en las próximas décadas. Estas condiciones plantean la gran oportunidad para que el país desarrollar el mercado del hidrógeno verde. Al hacer esto, Costa Rica podría aprovechar su matriz eléctrica y potencial de fuentes renovables. Con expectativas de incrementos en demanda del hidrógeno verde en las próximas décadas, Costa Rica puede considerar el uso de su matriz energética limpia para convertirse en exportador. Desde el 2015, Costa Rica ha logrado generar más del 98% de su electricidad con fuentes de energía renovable como la hidroeléctrica, eólica, geotérmica y solar y tiene una capacidad instalada con renovables que supera la demanda eléctrica y que podría utilizarse para generar hidrógeno verde. Adicionalmente, Costa Rica cuenta con un gran potencial energético renovable total identificado en el país, aún no utilizado.
Además, podríamos descarbonizar parte del transporte. En el año 2019 la electricidad solo representó el 21% de la energía total consumida en el país, mientras que 65% vino de productos derivados del petróleo. El sector de transporte consumió 61% de la energía secundaria consumida y representó el 69% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el país. La gran dependencia del sector transporte en productos derivados del petróleo es uno de los problemas más importantes actualmente, y es uno de los ejes del Plan de Descarbonización del país. El hidrógeno puede ser particularmente útil para la descarbonización del transporte pesado y de largas distancias.
Otro factor importante por lo cual Costa Rica debe apostar por el hidrógeno verde es el crear una nueva industria. El hidrógeno verde representa una oportunidad de innovación para Costa Rica, de desarrollo de infraestructura, de nuevas aplicaciones y desarrollo de capital humano y puede posicionar al país como un pionero de este sector energético a nivel mundial, permitiéndole desarrollar nuevos mercados, empleos verdes e ingresos para el país.
Por otro lado, el mismo astronauta de nuestro país, Franklin Chang, apuesta que el hidrógeno verde podría independizar al país de su factura petrolera y usarse en el corto plazo en autobuses, camiones, barcos y aviones. También puede beneficiar la producción de fertilizantes, acero, vidrio y cemento, entre otras industrias. La Agenda 2030 tiene como uno de sus lemas el “No dejar a nadie atrás”, pues Costa Rica debería de ser pionero en la región centroamericana con el uso de este componente para la descarbonización. Ya tenemos el ejemplo exitoso de Chile, seamos nosotros también, un ejemplo para los demás países. @mundiario



