Redefinición industrial en A Coruña hacia un futuro más ecológico y sostenible
El norte de Galicia se está convirtiendo en un eje clave de innovación verde y progreso económico. El epicentro de este cambio industrial se encuentra en el puerto exterior de Punta Langosteira.
El área metropolitana de A Coruña está en medio de una redefinición industrial, que traza un nuevo rumbo hacia un futuro más ecológico y sostenible. Este cambio se está manifestando con una explosión de energías renovables y el apoyo financiero de la Unión Europea en el marco de la descarbonización. A través de una cuidadosa planificación y la implementación de proyectos visionarios, el norte de Galicia se está convirtiendo en un eje clave de innovación verde y progreso económico. La reciente exposición de la Autoridad Portuaria en la conferencia sobre la Transformación Disruptiva de la Energía, celebrada en la Facultad de Economía e Empresa de la UDC, ha evidenciado el potencial y la amplitud de esta transformación.
Un documentado informe de Cristina Díaz Pardo y Pablo Ares Heres que recoge Economía Digital señala que el epicentro de esta revolución industrial se encuentra en el puerto exterior de Punta Langosteira, que se está consolidando como un centro neurálgico para la producción y logística de energías limpias. Con la confluencia de diversas iniciativas, este puerto se está convirtiendo en un verdadero hub de energías renovables. Una de las empresas líderes en este esfuerzo es Enerfín, una filial de Elecnor, que planea establecer una planta de hidrógeno en el puerto de Langosteira, destinada a proporcionar servicios de repostaje para vehículos de transporte pesado y flotas de autobuses. La energía eólica, generada por molinos de viento auspiciados por Inditex, alimentará esta planta, además de satisfacer la demanda eléctrica de su sede en Arteixo.
Además, otras iniciativas ambiciosas en Langosteira, lideradas por Ignis y Blackstone, subrayan el enfoque del área en la producción de hidrógeno y amoníaco verde. La visión de Ignis de sintetizar el hidrógeno utilizando energías limpias en los terrenos de Alcoa en el polígono de Agrela, y luego distribuirlo a través de una red subterránea hasta las instalaciones en Langosteira, promete un modelo de producción sostenible y una integración inteligente entre el espacio portuario y la red industrial.
Este impulso verde también se extiende a otros polos industriales en el norte de Galicia, como en Ferrolterra, donde se planea la construcción de una planta de hidrógeno verde en la terminal de Reganosa, con conexiones estratégicas a empresas como Sentury Tire. Además, en Meirama, Repsol, Naturgy y Reganosa están avanzando en la construcción de una planta de hidrógeno, que será crucial para el suministro industrial y la reducción de emisiones en Galicia, que ha soportado y aun soporta unos niveles de contaminación desproporcionados con respecto a la dimensión de su economía.
Un modelo industrial más sostenible
Este cambio hacia un modelo industrial más sostenible no solo se limita al sector de la energía. Grandes empresas, como el gigante danés del transporte marítimo, también están mostrando un interés creciente en Galicia. La posible construcción de una planta de metanol verde en el puerto exterior coruñés apunta a un compromiso más amplio para reducir la huella de carbono en la industria del transporte marítimo. La integración de procesos ecológicos y una infraestructura inteligente entre las distintas ubicaciones, como Meirama y el puerto de A Coruña, demuestra un enfoque integral y coordinado para lograr una transición industrial exitosa, según se desprende del mencionado informe periodístico.
Este conjunto de iniciativas y proyectos resalta la importancia de la colaboración entre diferentes actores del sector público y privado en Galicia. La planificación estratégica, la inversión en infraestructura y la adopción de tecnologías limpias son pilares clave en la construcción de este nuevo mapa industrial en el norte de Galicia. La creación de un entorno propicio para la innovación y la sostenibilidad impulsará la competitividad regional y fortalecerá la posición de A Coruña en el panorama industrial internacional.
Un futuro pendiente del Corredor Atlántico
En última instancia, el enfoque en las energías verdes y la diversificación industrial en el área metropolitana de A Coruña no solo traerá beneficios económicos tangibles, sino que también sentará las bases para un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Galicia está demostrando que la transición hacia una economía baja en carbono es posible y, de hecho, puede ser un catalizador para el crecimiento económico y la innovación. El compromiso continuo con la descarbonización y la implementación de soluciones basadas en la sostenibilidad marcará el camino hacia un futuro próspero y ecológico para A Coruña y su área de influencia.
Un complemento básico será el Corredor Atlántico del que A Coruña es punto de salida y de referencia. Se trata de uno de los corredores de transporte más destacados y prometedores de mercancías, una red de infraestructuras y servicios de transporte que conecta comunidades del entorno de la costa atlántica de Europa.
En juego siguen unos 7.900 millones de euros, equivalentes a las inversiones necesarias para el Corredor Atlántico Noroeste, lo cual supone implicar al Gobierno de España y a la Unión Europea. Su gran baza es que este corredor ya pertenece a la red básica de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T) y que se ha colocado al mismo nivel que el Corredor Central y el Corredor Mediterráneo, ya que los tres determinan las principales redes de transporte tanto de personas como de mercancías de la península ibérica con el resto del continente europeo.
El Corredor Atlántico de mercancías juega un papel crucial en el fortalecimiento de la competitividad económica de las comunidades que atraviesa. Al proporcionar una infraestructura de transporte eficiente, mejora la accesibilidad de las empresas a los mercados internacionales y reduce los costos de logística. Esto permite a las empresas ser más competitivas, aumentar su capacidad exportadora y atraer inversiones extranjeras. Además, la ausencia de barreras comerciales y aduaneras a lo largo del corredor facilita la integración económica y el crecimiento sostenible de las comunidades involucradas. @mundiario
La red ferroviaria interior de Langosteira
Punta Langosteira se ha posicionado como un punto clave de intercambio de mercancías con otros países, especialmente en productos como coque, fertilizantes o carbón, lo que ha llevado a su reconocimiento como uno de los puertos estratégicos del Atlántico.
La Autoridad Portuaria de A Coruña ya anunció este verano la culminación del proceso de expropiaciones necesario para la construcción del acceso ferroviario al Puerto Exterior de Langosteira. En concreto, se levantaron las actas correspondientes a 11 parcelas donde se amplió la superficie ocupada para este proyecto de vital importancia para Galicia y el noroeste de España. Las obras del tren a Langosteira implicaron la expropiación de 119 parcelas en los municipios de A Coruña y Arteixo, las cuales quedaron a disposición de las empresas constructoras desde el inicio de los trabajos.
Además, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria de A Coruña ya aprobó la licitación de la red ferroviaria interior del Puerto Exterior de Punta Langosteira, con un presupuesto de 27,5 millones de euros que serán financiados con cargo a los fondos Next Generation.
A su vez, la Autoridad Portuaria de A Coruña ya publicó en el Boletín Oficial del Estado el anuncio de información pública relativo a una solicitud de TMGA para construir una nueva nave de almacenamiento y gestión de mercancías en el Puerto Exterior de Punta Langosteira. Terminales Marítimos de Galicia continúa así con su expansión en el recinto portuario. En la actualidad, la empresa cuenta con dos concesiones, en las que se ubican naves y elementos auxiliares para el movimiento de graneles sólidos y mercancía general, con una superficie total de 45.000 metros cuadrados. Con esta ampliación, la compañía gestionará más de 50.000 metros, ya que el nuevo almacén, y el vial anexo que habilitará la propia empresa, suman otros 7.900 metros cuadrados de superficie. Con estas obras, la inversión acumulada de TMGA en sus instalaciones y medios mecánicos en el Puerto Exterior se elevará a 35 millones de euros.
El Puerto Exterior de Langosteira se ha convertido en un verdadero motor de crecimiento para la zona, habiendo movido ya 19 millones de toneladas desde su puesta en funcionamiento en el año 2012. Este crecimiento ha sido exponencial en los últimos años, consolidándolo como uno de los principales centros logísticos del noroeste de España.
En la actualidad, el Puerto Exterior se destaca no solo por su participación en proyectos vinculados a las energías verdes, sino también por su papel relevante en el manejo de graneles agroalimentarios, convirtiéndose en un agente estratégico para la alimentación animal en Galicia. @mundiario



