Sánchez no se toma en serio el Corredor Atlántico
El encuentro entre representantes de la Xunta de Galicia y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) del Gobierno de España, encabezado por la consellera de Infraestructuras y Movilidad gallega, Ethel Vázquez, y el secretario de Estado de Transportes, David Lucas, respectivamente, puso de manifiesto las profundas diferencias y desacuerdos que existen en torno al desarrollo del Corredor Atlántico de Mercancías. Esta reunión arrojó luz sobre un asunto crucial para el futuro del noroeste de España, pero también evidenció la distancia entre las aspiraciones gallegas y las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, que parece tomarse en serio el Corredor Atlántico. Tanto es así que la Xunta se pudo reunir, casi nueve meses después, con el Comisionado del Corredor Atlántico, nombrado en enero por el propio Sánchez.
Con razón, la Xunta de Galicia ha venido manifestando su preocupación por el Corredor Atlántico, una infraestructura vital para su comunidad, y su deseo de que se le otorgue la atención y la inversión necesaria. En particular, han destacado la necesidad de priorizar la Salida Sur de Vigo y la conexión con Portugal, dos proyectos que han sido identificados como cruciales para el desarrollo económico de la zona noroeste. La Xunta ha estimado que se requieren al menos 8.000 millones de euros de inversión por parte del Gobierno de España, una cifra que contrasta fuertemente con los modestos 1.300-1.400 millones de euros comprometidos por el Ejecutivo central.
Por su parte, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) sostiene que se están realizando avances significativos en el desarrollo del Corredor Atlántico en Galicia. Según su versión, se prevén inversiones por un total de 1.443 millones de euros, de los cuales más de la mitad ya están en proceso de licitación o ejecución. Enfatizan la importancia de la electrificación de tramos clave y la mejora de la infraestructura ferroviaria, con un enfoque particular en la conexión Vigo-Ourense por el Miño, parte esencial del Corredor Atlántico. Además, resaltan la modernización de las estaciones y la inversión en proyectos intermodales.
Sin embargo, las cifras presentadas por el Mitma parecen quedarse cortas frente a las expectativas de Galicia, cuyo gobierno espera un compromiso mucho más firme de Pedro Sánchez para impulsar su desarrollo económico y mejorar su conectividad. Las discrepancias entre ambas partes son notables y, en última instancia, retrasan el progreso del Corredor Atlántico, una vía que podría transformar el noroeste del país y estimular su crecimiento económico.
La Xunta de Galicia tiene argumentos al pedir una mayor inversión en el Corredor Atlántico. La comparación con el Corredor Mediterráneo, que ha recibido un impulso significativo en términos de financiación, es relevante. Se supone que Galicia, Asturias y Castilla y León merecen una atención similar para garantizar que sus economías puedan competir y prosperar en un mercado globalizado.
El desencuentro entre la Xunta de Galicia y el Mitma refleja, por tanto, una preocupante falta de coordinación y voluntad política para abordar las necesidades de desarrollo de Galicia. En lugar de centrarse en las diferencias, el Gobierno de España debería comprometerse de manera más sólida con el Corredor Atlántico y garantizar que se satisfagan las demandas de Galicia. La inversión en infraestructura es esencial para el crecimiento sostenible y la competitividad regional, y es hora de que el Gobierno de Sánchez reconozca y responda adecuadamente a estas necesidades. Sin rodeos. @mundiario



