El Camino Francés del Camino de Santiago, la calle mayor del viejo continente

Peregrino. / FrAn LaREo
Peregrino. / FrAn LaREo

El Camino de Santiago, declarado primer itinerario cultural europeo por el Consejo de Europa en el año 1987 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1993,  refuerza su importancia simbólica en la construcción política de la Unión Europea.

El Camino Francés del Camino de Santiago, la calle mayor del viejo continente

Las consideraciones históricas sobre los diversos aspectos de las peregrinaciones ligadas al Camino de Santiago nos colocan frente al análisis y desafíos de los tiempos actuales. Durante muchos siglos  han jugado en su promoción las motivaciones religiosas y políticas y el importante esfuerzo económico en la infraestructura y ornato de los caminos. En el momento actual, junto a las motivaciones  religiosas y espirituales en sentido amplio, están también presentes motivaciones de distracción y esparcimiento. La relación interperegrinos, el disfrute de la naturaleza, descubrir y contemplar  su extraordinaria riqueza monumental, gastronomía y acercamiento a la vida rural tradicional, está hoy también presentes en el peregrinar a Santiago de Compostela. Junto a ellas, la condición del Camino de Santiago  como símbolo de la unidad europea contribuye igualmente a su difusión, reconocimiento y  promoción como cordón umbilical de Europa. No en vano, dijo Goethe: “Europa se hizo peregrinando a Compostela”. El Camino Francés, puede considerarse la calle mayor del viejo continente.

El Camino de Santiago, declarado primer itinerario cultural europeo por el Consejo de Europa en el año 1987 y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1993,  refuerza su importancia simbólica en la construcción política de la Unión Europea.

Frente a los que sostienen que vivimos un momento de crisis de las tradiciones, sin precedentes en la historia de la humanidad, la realidad es que las nuevas generaciones asumen elementos importantes de la actividad tradicional

Frente a los que sostienen que vivimos un momento de crisis de las tradiciones, sin precedentes en la historia de la humanidad, la realidad es que las nuevas generaciones asumen elementos importantes de la actividad tradicional, acomodando su práctica y simbología a nuevas significaciones. De ahí, que algunas características de la peregrinación actual, estén más cerca del esparcimiento y del ocio y más lejos de la tradición espiritual que les dio vida.  

Quienes hemos vivido la experiencia a lo largo del Camino Francés, sin duda el más transitado entre Francia y Santiago, pudimos constatar cómo entre los peregrinos los hay que se declaran creyentes, aduciendo razones religiosas para su peregrinar. Pero éstas serán distintas, seguramente, de las que motivaron al peregrino medieval. Unas  motivaciones religiosas que  no les impiden sintonía y armonía con aquellos que justifican su viaje al margen de la religión, es decir,  escépticos  o no creyentes, pero que, no obstante, aducen razones espirituales no religiosas, participando así de algún tipo de religiosidad no creyente.

Junto a la relación interperegrinos, está también la relación con el entorno del Camino. Ya hemos hablado de sus atractivos diversos y con variada intensidad, según las motivaciones del peregrino, pero es preciso recordar también la relación con los habitantes limítrofes, como uno de los elementos más estables y más presentes y, por ello, claros protagonistas del capítulo de relación del peregrino. Compañeros de camino y gentes de acogida de la vera del camino, constituyen dos formas de relación complementarias para el peregrino de hoy. 

Tal como se afirma en el Simposio sobre Antropología en el Camino, el peregrinar a Santiago brinda extraordinarias posibilidades para un conocimiento etnográfico, histórico y cultural especialmente atractivo desde nuestras inquietudes. En palabras del profesor Zhao Tingyang, la idea de relación con el otro es una de las experiencias del largo peregrinar. El salir de la propia tierra, de la vida cotidiana y abrirse hacia otros lugares y otras gentes. Mientras, otro de los expertos, Lisón Tolosana, encuentra en la literatura imágenes apoyadas en el concepto de peregrinar.

El Camino Francés del Camino de Santiago, la calle mayor del viejo continente
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