El expresidente Alejandro Toledo arriba a Perú tras ser extraditado de EE UU

El exmandatario peruano ha llegado a Lima bajo custodia policial y ha sido puesto a disposición judicial, para enfrentar a la Justicia por dos casos de corrupción relacionados con Odebrecht.

Alejandro Toledo, expresidente del Perú. / Mundiario
Alejandro Toledo, expresidente del Perú. / Mundiario

El expresidente del Perú, Alejandro Toledo, ha arribado este domingo a su país a bordo de un avión bajo custodia policial, después de ser extraditado formalmente por EE UU para enfrentar a la Justicia peruana por dos casos de corrupción y lavado de activos. El exmandatario llegó al Aeropuerto Internacional Jorge Chávez de Lima, y ya ha sido puesto bajo disposición judicial para continuar con el proceso en su contra.

Toledo ha llegado a bordo de un avión comercial procedente de Los Ángeles, en California, para descender de la aeronave esposado y custodiado por agentes de la Interpol y de la Policía Nacional del Perú (PNP), después de ser entregado por los alguaciles de EE UU. Posteriormente ha sido trasladado desde la Dirección de Aviación Policial (DIPA) hasta el cuartel Los Cibeles, en el distrito Rímac de Lima, y después a la Corte Superior Nacional, donde ha sido sometido a una audiencia de identificación.

La Fiscalía del Perú confirmó que al exmandatario se le practicó el chequeo forense correspondiente, para después ser presentado ante la magistrada de turno. La jueza Margarita Salcedo ha declarado que el expresidente está siendo acusado de los delitos de colusión, tráfico de influencias y lavado de activos, por dos casos separados de corrupción, ambos vinculados con el megaescándalo de sobornos de la constructora brasileña Odebrecht a lo largo de toda América Latina.

Tras la audiencia, la jueza ha ordenado que Toledo, “queda a disposición del INPE (Instituto Nacional Penitenciario)” para su internamiento en un centro carcelario, probablemente el penal de Barbadillo, la misma prisión en la que se encuentran los también exmandatarios Alberto Fujimori (1990-2000) y Pedro Castillo. (2021-2022). El primero cumple una condena de cárcel por delitos de lesa humanidad, mientras el segundo está bajo prisión provisional por presuntamente dirigir una organización criminal en el seno del Ejecutivo peruano, y por el intento fallido de autogolpe de Estado de diciembre del año pasado.

La Justicia peruana ha estado investigando al expresidente Toledo desde hace una década, pero fue solicitado formalmente a EE UU en 2017 para su extradición, dado que el exmandatario es residente legal en el estado de California, donde estuvo trabajando en la Universidad Stanford. El exmandatario está imputado por haber recibido unos 35 millones de dólares en sobornos de la empresa Odebrecht, para favorecerla a conseguir la licitación de varios tramos de la carretera Interoceánica, una importante ruta que conecta Perú con Brasil.

La Fiscalía del Perú solicitó penas de 20 años y seis meses de cárcel por la concesión de los contratos de los tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica y otros 35 años por la licitación del tramo 4. En un caso separado, el Ministerio Público pidió 16 años y 8 meses de prisión por la presunta comisión de lavado de dinero por el caso Ecoteva, en el que también estaría vinculado dinero de la empresa brasileña.

Toledo fue detenido en 2019 en EE UU, fue encarcelado, pero en 2020 fue puesto bajo arresto domiciliario mientras se resolvía la petición de extradición firmada por Perú. Pero el miércoles pasado, el juez federal Thomas S. Hixson de la Corte del Distrito Norte de California, en la ciudad de San José, ordenó que se materializara la entrega de Toledo a las autoridades peruanas, una luz verde que fue dada dos meses antes el Departamento de Estado, pero que se retrasó por los recursos legales que presentó la defensa del exmandatario.

A pesar de los intentos por evitar la extradición, finalmente la corte ha desestimado los recursos de Toledo, por lo que el viernes pasado se entregó a las autoridades estadounidenses para preparar todo y continuar con el proceso de extradición. @mundiario

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